Recuerdo que hasta hace aproximadamente un año, había un blog que actualizaba por día y; casi todas sus publicaciones le respondía con una anécdota, a veces intentaba no hacerlo, pero su dueño me daba la confianza para continuar. Días atrás hice un comentario a otro blog que me provoca lo mismo. Esta publicación viene a colación por sugerencia del compañero bloggero, inició como un mensaje a su post y ahora, aquí lo dejo.
Hay un bosque, tiene aproximadamente doscientos años, se encuentra ubicado en el centro de la ciudad, anteriormente quedaba en las afueras pero al extenderse y aumentar la población terminó justo entremedio. Un pequeño tren lo recorre iniciando en el interior y hacía afuera para finalizar donde inicio.
Para hacer más interesante el tour pasa cerca del borde de zanjas, pendientes, pozos y desniveles.
Dicho tren tiene una réplica a escala de la campana de dolores [ni idea a quien se le ocurrió], he de confesar que es preciosa. Pues esta mujer es muy curiosa y gusta de toquetear todo.
Un día, hace un montón de ayeres y sin pensar en nada, vi venir el tren y creo que en ese momento se me cruzaron los leones, porque toqué la campana pero, obviamente la campaña estaba sujeta por un tubo metálico que se extendía hacia afuera, me dio un golpe tremendo en la espalda, me empujo y salí volando un par de metros, estrellándome contra una mujer curvi plus+plus.
Ella, como buena samaritana [involuntaria] sostuvo mi vuelo, a su vez, la mujer curvi plus+plus fue a caer en un pozo de aproximadamente tres metros; y como no podía levantarse, llamaron a los bomberos, éstos al llegar la pusieron a salvo, [he de decir que salió ilesa].
Al principio, [por su mirada], creo que dijo en su mente hasta de lo que me iba a morir, pero luego, al verse rodeada de esos hombres fortachones, solo se dejó querer, olvidándose completamente de mí.
El golpe en mí fue tan fuerte y la hinchazón enorme, que podía ponerme el escote perfectamente hacía adelante o hacía atrás y no había diferencia.

"hace un montón de ayeres" me gusta. Dejas que tus palabras escapen y nos invitas a disfrutarlas mientras las pensamos, tu relato, esta historia que nos cuentas es inteligente y curiosa. Gracias y unos abrazos
ResponderEliminarSucede, Ester, que fue un comentario a media noche, entre dormida y despierta, creo que es cuando más recuerdos tengo
EliminarAbrazo
Desde luego la vivencia merecía un post. Digna de ser presenciada y leída. Gracias.;)
ResponderEliminarQué te digo ... ahora me hace gracia, aunque en aquel momento y posteriores, moría de pena
EliminarTiene su segunda parte, hace tanto ...
Gracias a ti, Cabrónidas
Abrazo
¡Genial!!!
ResponderEliminarBeso
Gracias, Erik
EliminarBeso
Curioso...
ResponderEliminarUn abrazo.
Ya lo creo, Rafael
EliminarAbrazo
Fantástica!!
ResponderEliminarAbrazos y más abrazos!!
Es que volar es fantástico, Carlos
EliminarAbrazos y más abrazos
Riéndome cruelmente pensando en la escena de la campana y de la maldición que exclamaría la ++. Se agradece en estos tiempos en que reír ya no es una cosa fácil, por edad y por la situación global.
ResponderEliminarMe encantó leerte y, además, me sentó mejor el café. Ah, la Romo, me encantó volverla a ver, le había perdido la pista.
Feliz sábado.
Bueno que solo lo pensó, la mujer ++, porque si se le hubiese ocurrido ir contra mí, no lo cuento
EliminarMe alegra que sonrías y la música, es la única que recuerdo de bomberos, hay otra, de Cortez , creo recordar, pero no funcionaba con la entrada
Feliz sábado
Si es que los bomberos son muy suyos... 🙂
ResponderEliminarSé que sí, Diego
EliminarBeso
como dijo un poeta peruano: "hay golpes en la vida, tan fuertes..."
ResponderEliminarlo bueno es que saliste ilesa para contarlo.
lo de la señora amortiguando el golpe con su cuerpo, rara vez pasa, pero pasa. hace unos días vi un video en el daily mail donde un bebé al caer de gran altura desde un edificio de apartamentos salvó la vida al dar con su cuerpo sobre la espalda de un hombre que estaba un poco reclinado. luego él tuvo que salvarlo porque el bebé al caer al piso comenzó a rodar hacia la pista.
siempre es un placer ver y escuchar a daniela romo.
un beso.
Lo má importante es que no pasara algo más grave.
ResponderEliminarPor las anécdotas bonitas. Las feas...también existen, claro. Un abrazo
Los bomberos tienen un éxito tremendo entre las mujeres.
ResponderEliminarSi hay otra vida ya sé a lo que me dedicaré...
;)
Besos.
Una experiencia que marca.
ResponderEliminarBesos.
Toda marca deja una experiencia, o tal vez sea al revés, pero la idea es esa.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Divertida anécdota, los bomberos realmente te salvaron sin querer. Y eso de tocar todo también puede tener sus ventajas ;)
ResponderEliminarBesos dulces Mujer de Negro y dulce semana.
Este devia ter Memory como música de fundo.
ResponderEliminarBoa semana
Hecho de menos a las mujeres bomberas... Y que me rescataran de algo...
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