La pimienta
— Cada vez que la humana acerca ese cesto a la alacena me pongo a temblar.
La sal
— ¿Y por qué sigues aquí? Estoy segura de que ya caducaste. Hace meses deberías estar en el fondo del cesto, junto a las sopas instantáneas olvidadas.
La pimienta
— Vivo oculta… y aterrada.
La caja de bizcochos
— ¿Aterrada tú? Soy yo la que vive con el Jesús en la boca desde que a la humana le dio por “comer saludable”. Ya desaparecieron mis hermanos: los pastelitos, las donas y las panquecitas.
La paprika
— Y con justa razón. Todos tenían tres sellos negros; y más químicos que una batería
El orégano, desde una esquina
— Aquí el verdadero peligro son las semillas de chía. Llegaron “por una semana” y ya hablan de detox, yoga y energía ancestral
En ese momento, la humana tomó el limpiador, acercó un banquito, encendió la lámpara y comenzó a revisar fechas de caducidad.
La pimienta se escondió detrás de la harina de almendras
La sal comenzó a rezar
La paprika fingió ser curry
Las hojitas de orégano se hicieron polvo
— 2021… 2022… ¡No puede ser! susurró la humana.
De pronto timbró el celular.
— ¡Mariano! ¡Cuánto tiempo! / ¿Qué dices? / ¿Hoy? / Claro, voy en camino… solo lo que tardo en llegar.
La humana cerró apresurada las puertas de la alacena y salió.
Pasaron unos segundos de absoluto silencio, ntonces la pimienta soltó un suspiro:
— ¡Nos salvamos!…
Pero desde arriba cayó lentamente una libreta sobre el estante.
La sal leyó la portada y se quedó helada:
— “Plan de limpieza profunda del domingo”.
Y la avena integral murmuró:
— Compañeros… disfruten sus últimas 48 horas.
La canela salió de su escondite
— Yo pasé por esto en 2023... !Es el apocalipsis!
El jengibre se acercó al consomé y leyó la leyenda
— Edición especial año 2000
Admirados, todos contuvieron la respiración
Acompañando la propuesta, "Oido cocina", dirigida por, Tracy
