sábado, 1 de agosto de 2020

Beber[Te]


Te bebo en pequeñas dosis
poco a poco y lentamente
te escurres por mis bordes
Y en mi piel
te transformas en dulcísimo arrope.
Te esparzo en mí 
como lo hacen las sombras a la noche
y me lleno la boca con tu savia.
Quiero saberme de ti.










viernes, 31 de julio de 2020

Subyugada

El Laberinto de esta semana viene de la mano de Mag


Lo observé durante gran parte de la noche, me provocaba una extraña fascinación ver a distancia sus movimientos lentos, al mismo tiempo lo sentía latir dentro de mí, era como un madero que calentaba mi sangre al tiempo que ardía en mis entrañas. Intentaba distraerme con la bebida que tenía en mi vaso, de contenido insípido y vaso arrogante.

Lo observé avanzar con pasos firmes y largos, su movimiento armónico y su cadencia lo elevaban sobre el resto. Su melena corta y su gran altura lograba que las luces se quedaran detrás de su cabeza y salieran a sus costados en destellos multicolores, él a su vez parecía venido de la oscuridad.

Se sentó en la mesa contigua, a escasos dos metros de distancia. Una mezcla de satisfacción y miedo se apoderó de mí, transpiraba extasiada al sentirme penetrada por su mirada, de vez en cuando levantaba la vista y lo descubría observándome. En vano traté de concentrarme en la charla que sostenía con mis amigos.

Me dirigí al baño, en el trayecto nos cruzamos. Un leve roce fue suficiente para recordarme en él. Me sentí desnuda y vulnerable, mi reacción instintiva fue salir corriendo, pero me quedé estática.

Es él, el mismo que me observa dormir desnuda desde el borde de la cama y me hace despertar de noche en pleno orgasmo. El que lacera mis carnes sin piedad cuando más lo necesito y clava en mis aureolas sus garras como agujas sin filo. El que me lleva de la mano a la más sublime oscuridad cuando siento frío y habita mis abismos.

Lo observé en silencio ... Su mirada larga y profunda me hizo trastabillar y caer de rodillas. No pude evitar admirarlo desde abajo, con la mirada perdida en su mirada y el cuerpo temblando de deseo.

jueves, 23 de julio de 2020

A veces siempre


A veces pienso que él fue el amor de mi vida, lo sabía cuando lo vi por primera vez. Me miró, como quien penetra a través de las pupilas y se queda ahí, contenido bajo mis párpados.

No necesitó decirme nada, me acercó su boca y dejó resbalar un beso sutil que me hizo temblar, fue difícil frenar el clímax de su lengua. En ese momento me estalló el corazón desterrando la tristeza. Con qué facilidad su lengua lamió mis heridas, después dibujó una leve sonrisa que se quedó ondeando en mis pensamientos.

Hoy lo vi entre la gente, caminando lento, con su cabello escaso y su mirada de hogar, un segundo fue suficiente para encender mis retinas y estrujarme el corazón ... Ahí me quedé, sin poder moverme, mientras su figura se fue deshaciendo como un espejismo en mitad del desierto.


viernes, 17 de julio de 2020

Destino


Se encuentra oculto en la mirada
que resbala lentamente por la noche
reaparece en mis labios
consumiendo los recuerdos.

Se vuelve ruta en mis pensamientos
avanzando con impaciencia
hasta encender el brillo de mis ojos.

Su destino es hacer nido en mi mente
donde atiza la hoguera que me abrasa.
Nunca cesa ... Seguirá siendo eternidad de mis instantes.

martes, 14 de julio de 2020

Néctar

Deja la ventana de su dormitorio abierta en la noche furiosa. La luz del farol entra vaga y sinuosa.

La mujer de negro se sienta en la silla estratégicamente colocada en el centro de la habitación, al frente, la mesita de noche que simula ser escritorio y sostiene el portátil abierto, justo al lado de la ventana.

Abre las piernas con suavidad ... Cerrados los ojos, ella gime de placer hacia el horizonte que todo lo observa, se impregna con el sonido de la voz que empapa la piel.

Suspendida al mundo, golpea su sexo con lenidad entreabriendo sus labios al placer que la gobierna.
Con los ojos cerrados, suplica a los labios que besan sus labios excitados, que lamen y muerden con suavidad y penetran el fondo de su herida de mujer. Unos labios desprovistos de todo pudor y recato.

Se deja llevar hacía un dédalo de sombras en movimiento. Un gemido ronco se expande en su interior, proyectándola hacia la multiplicidad de pequeñas muertes que dinamitan sus labios mojados.

Al fondo, la silueta de unos labios se perfila en el ordenador y una voz ahíto de agua desborda el silencio.
"La complicidad es un animal hambriento que todo lo inunda al tiempo que ... Nos devora insaciable".




Dinámica para este jueves con María José y su Lugar de Encuentro, el tema: "Internet"

jueves, 9 de julio de 2020

El camino

Semana de relatos con Myriam y su blog "De amores y relaciones"
El tema, Caminos, Senderos y Rutas"


Esa mañana todo estaba organizado para el viaje a distintos estados vecinos, recorrer los múltiples caminos nos llevaría gran parte del día. Salimos puntual a las ocho, el sol despuntaba en el horizonte haciéndose sentir con fuerza.

El camino era agradable, la compañía mucho más; y la lucha del auto aclimatado por mantener el calor fuera era bestial, pero salimos triunfantes.

En alguna parte del camino centré mi atención en una casa aislada, algo en ella llamó mi atención y no pude quitarla de mi pensamiento.

Sentí que estaba a punto de romperme ... Algo se activó en mí, como un interruptor sin botón de apagado. Tantas horas ... Algunas de silencio me hicieron recordar otros tiempos, los cambios que he tenido, las decisiones que he tomado, muchas de las cuales han sido radicales, los múltiples tropiezos y los esfuerzos para levantarme, los errores torpes y los errores que dejaron experiencia. Todo me ha llevado a unos años de profunda reflexión, fue difícil salir inmune porque provoca un cambio que no siempre es aceptado. A veces enérgico en tu aspecto físico y mucho más en lo emocional.

De regreso pasamos por el mismo sitio y tomé una foto. Fue extraña la sensación al ampliarla en el móvil, como volver a mis orígenes. Fue tal la sensación que me provocaba aquella casa que la puse de estado ... De inmediato mi hermana mayor me contactó.

Era la casa que me vio nacer, con mi madre de pie, en la cocina. La casa en la cual viví mis primeros años de vida. Siento que ... No soy parte de sus recuerdos, ni ella de los míos.

Parece que ha pasado un siglo y, a pesar de eso, se mantiene en pie ... Vigilante ... La casa donde aún nace el ocaso ... Donde muere el amanecer.

jueves, 2 de julio de 2020

Deseo

" Escaleras ", es la dinámica semanal con, María José


Veintiséis peldaños me llevan hasta ti ... los mismos que me separan de tu abrigo. 
Llegué a tu puerta con pesadez, manos y piernas me temblaban, al girar la llave un chirrido se dejó escuchar, sentí que los vellitos de la nuca se encrespaban, que ese pequeño y molesto sonido me perforaba las entrañas. 

Te encontré de pie frente a la ventana. La luz fragmentaba tu imagen convirtiéndote en pequeños trozos inasibles ... Observé con lentitud cada uno de ellos, aún y después de tanto, emanas esa fascinación que me tiene atada.

Si fueras solo deseo, si solo fueras calidez de un encuentro, si tan solo fueras el sueño que invoca mi nombre y me conduce lento, si fueras solo peldaños que me llevan a la cima sin pensar en un regreso, si fueras solo deseo ... La inquietud de tu mirada no se tatuaría en mi retina.

Desearía desprenderte de mi piel y llevarte a mis adentros, desnudarte el pensamiento y descifrar tu cielo abierto, deshojarte el corazón y latir entre tus versos y quedarme allí contigo, donde encuentra su cobijo, la ternura de un momento y se refugia en lo infinito.