En mis silencios, la reflexión se hace presente
a veces distingues los sólidos de mi mente
otras veces los blandos que se esconden.
Pero fiel a tu esencia
me entregas tus manos de alfarero
y buscas saciar en mi barro
nuestro anhelo más preciado.
Veo tus movimientos al viento
que con mi ser van jugando
apenas imperceptible en el diseño
voy caminando hacía la antesala del quebranto.
Duele cerrar los ojos y retorcerse en las hojas arrugadas
escritas con la tinta del dosel
y la pluma de tus labios
Son versos que se zambullen
en nuestros momentos apasionados
cuando me das forma entre las sublimes letras
que en mi ser me vas tatuando.
Me pronuncio perpetua hasta la médula
al deslizarme en tu regazo
mientras mi rostro se acuna con serenidad
en la tibieza de tus manos.
Y sueño ... sueño en el letargo del reloj
que va lamiendo el derroche de tu amparo.
¡¡Cuánto te extraño!!
se me escapan las palabras
que se aferran
tiritando a la utopía
de mi corazón enamorado
Y yo me refuerzo
con el alma agotada
de codiciar por tanto tiempo
... lo que en ti he encontrado.
