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09 marzo 2023

Culpable


Ese día, el aburrimiento en casa era atroz, inconcebible para una niña. Fui a la cocina y tomé de la encimera el encendedor, humedecí un papel y empecé a hacer intentos para quemarlo, en esos momentos escuché los pasos de Madre acercándose, era una mujer de mediana edad, pequeña e intimidante. Escondí en mi diminuta mano mi preciada adquisición y corrí a esconderme. 

Pasado el peligro, salí triunfante y me dirigí al patio que dividía la casa de la tienda, había sido día de lavado y me gustaba pasarme el rato allí, rodeada de sábanas ondulantes y el fresco aroma a limpio, a frío, a rosas, el tacto con las sábanas húmedas era electrizante. Madre tenía por costumbre, colgar también los almohadones y vaporizarlos, era una rutina que se repetía dos veces por semana, luego los dejaba allí, al lado de las sábanas.

Madre también había lavado las fundas blancas, con bordado blanco, me parecían duras, insípidas, espantosas, solo trozos de tela rectangulares y con dobladillos minúsculos. Cuando las volvía a colocar en los almohadones, éstos se volvían rígidos, sin vida.
Sin tocarlas, coloqué el encendedor en la punta de una de las fundas y aquello ardió sin control, abrasando sin remedio los blandos almohadones; y las sábanas. 

Salí corriendo y tiré una maceta, la tierra se metió dentro de mis zapatos y una huella fiel, minúscula, quedó plasmada, en el trayecto me crucé con mi hermano, Madre era un radar y tan pronto me escondí detrás de él, ella ya estaba con los ojos humeantes, en una de sus manos llevaba lo que quedaba del almohadón. 

¡Fui yo, mami, fui yo...! mi madre reaccionó y se quedó mirándome acusadoramente, luego se dirigió a mi hermano. 
¿Seguro que fuiste tú? 
¡Sí, mami, fui yo! 

Le envolvió la cabeza con ambas manos y le dio un beso, conmigo levantó el dedo acusador. Cuando se marchó me preguntó mi hermano, 
¿Qué fue lo que hice?
Con la cabecita baja le dije que había quemado las fundas y de paso los almohadones; y las sábanas
¡Ah, bueno!, las fundas eran muy feas. 

Abrí mi pequeña mano y le extendí el encendedor 
Ten, para que te sea más creíble ...

365 palabras



Esta semana, la dinámica es dirigida por Myriam, con su blog, De amores y relaciones.
El tema: ''Un crimen, tres pistas''
Elegí: Una mujer de mediana edad y su tienda / Una huella / Un almohadón