“Todos llevamos dentro el cielo y el infierno.”
Oscar Wilde
Conducía mi auto negro en medio de la noche, iba pensando en ti, a la vez que huía de ti. Lo detuve en medio de la oscuridad. El desierto me arrojaba un panorama tentador, su fina lluvia podía sentirse como brisa suave por mi rostro, para después escurrir cálida por mi piel, un recorrido por el vasto horizonte me inundó de ese cielo.
Descalza, lentamente me abrí paso por el camino, el lugar era tan oscuro, que por momentos sentía que me arrastraba hacia la lujuria … Entre tierra y piedras sueltas fui dejando la ropa que aprisionaba mi cuerpo.
Conforme me adentraba, el sombrío escenario me ofrecía distintas tonalidades en sus plantas, verdosos, ocres, grisáceos, todos envueltos de sombras; y entremedio, ''Baño de venus'' con su centro sediento, siempre dispuesto a recoger en su cáliz toda la humedad ofrendada, sus tallos cilíndricos de espinas blancas y coronadas por flores de un rosa intenso, se ofrecían como un hermoso rubor en el desierto.
Mis piernas se ofrendaron como tributo, absorta en el ritual, con la piel erizada y envuelta en su calor, a horcajadas cabalgué su largo talle, balanceando mi cuerpo hacía el vacío. Impaciente y encendida, abracé con fuerza su tronco aceptando finalmente, que te he amado al borde de la muerte.
Pensando en ti, me moví en círculos prolongados y entrecerré los ojos, el vaivén intenso de mis muslos pronosticaban la llegada del infierno, mis mejillas se encendieron al sentir vibrar la verticalidad de mis labios, desfallecida, poco a poco, lentamente, fui cayendo hacía el abismo.
Aún tenía las piernas mancilladas; y los pies enrojecidos por el líquido caliente que brotaba de mis adentros, mientras conducía de regreso a mi destino.
P.D. Cardencha o Baño de Venus, cactácea originaria del norte de México.
283 palabras
Ésta es mi participación en la dinámica de Mag y su blog, La Trastienda del Pecado, esta semana el tema es. En el Cielo o en el Infierno, pulsando en su nombre podrán acceder a todos los relatos.

Qué poderío para convertir un acto suicida en algo sensual! Admirable y tétrico a un tiempo, me ha dejado pensando.
ResponderEliminarUn besote.
Gracias, Noelia, pensemos juntas, que me sucedió lo mismo
EliminarBeso
ha sido un relato excitante. nada como una pausa en el largo camino para atender los llamados de la naturaleza.
ResponderEliminarun beso.
Te agradezco, Pirata, no estaba animada a publicarlo.
EliminarBeso
Tintes góticos.
ResponderEliminarSalud
Es seguro, Erik
EliminarBeso
Una escenificación poética y bella, con toda la tintura que acompaña al infierno del placer. La música es un clásico que nunca perderá su belleza.
ResponderEliminarMil besitos para ti y feliz día, bonita ♥
El infierno tiene su forma de atraer, tan sublime, que aún y te dieras cuenta, seguirías avanzando.
EliminarLa música me encanta
Puñado de besos, amiga
Siempre el infierno, por supuesto.
ResponderEliminarTambién necesitaría la pequeña caricia del cielo, Cabrønidas
EliminarUn relato que nos despierta, porque queremos enredarnos en la aventura sin perdernos porque pasas de un drama a ¿otro? . U abrazo
ResponderEliminarYa lo creo, Ester, una auténtica tortura
EliminarAbrazo
Amiga, millones de gracias por sumarte a la convocatoria con un texto tan pasional y erótico, con tan bella prosa aunque, en realidad, esté dibujando una auténtica tortura, un infierno de deseo y carne, una agonía de sangre.
ResponderEliminarEs maravillosa la prosa poética que has usado, las metáforas y todo el ambiente que le has dado. Un momento de locura, un desafío a la realidad.
Precioso.
Un beso enorme.
Una mirada profunda, amiga, como siempre lo haces.
EliminarHa sido todo un placer volver con tu dinámica.
Beso enorme 😗
En este relato hay tantas ganas de huir como de regresar , es una lucha entre el bien y el mal, al final se hace lo que el cuerpo le pide a la protagonista. Me gusto leerte de nuevo. Un beso y feliz semana.
ResponderEliminarNo se puede huir de lo que se desea, Campirela, por más que lo intentes, siempre vuelves.
EliminarBeso
No es una huída, es una entrega sin retorno.
ResponderEliminarFeliz semana.
Ya lo has dicho todo, Alfred
EliminarFeliz semana
Bella prosa poética para un relato muy sensual. Atrayente de principio a final. Saludos.
ResponderEliminarGracias, Mascab
Eliminarsaludos
Un preciso y precioso relato nos dejas. Con detenimiento me deslizo por tu penamiento aspirando ese ambiente denso de tus ser
ResponderEliminarEs un bello comentario, Buscador, gracias
EliminarBellísimo relato... El pasado y el futuro, el cielo y el infierno... Todo es lo mismo
ResponderEliminarHay lugares que se sienten tan vastos, todo comulga en el mismo espacio-tiempo
EliminarSensual, excitante y complejo relato que nos reconforta con la habilidad para escribir buenas historias en forma de relato.
ResponderEliminarEnhorabuena.
Gracias, Miguel
EliminarAbrazo
Hoy hace calor aquí.
ResponderEliminarAntes de leerte mucho calor.
Ahora, el día hierve...
Besos.
Besos, Toro y gracias
EliminarBenditos los abismos, benditos los infiernos... ahí me quedo pensando que algún día volverías.... Ahí, sentado en el mismo balcón por el que un día miramos el bullicio de la ciudad al otro lado del espejo.
ResponderEliminarY ahí te observo, Gustab
Eliminarpensando en ti, a la vez que huía de ti.. a veces somos como polillitas suicidas que van de cabeza a su destino sin poder evitarlo, aún sabiendo lo que encontrarán....
ResponderEliminarSomos un poco masoquistas, Beauséant
EliminarPlacer o suplicio? Parece que están ambos mezclados. Suele pasar que demonios y ángeles se presenten muy mezclados. Un abrazo
ResponderEliminarUn poco de ambos, Neogeminis
EliminarAbrazo
Hay lugares que poseen esa propiedad de transportarnos, más aquellos alejados del mundanal ruido y donde las experiencias escapan de lo terrenal. Poseída por la naturaleza, en un paisaje donde cielo e infierno laten por igual. Excelente relato Mujer de Negro.
ResponderEliminarBesos dulces.
Existen lugares mágicos, Dulce, con una fuerza potente que te atrae, siempre
EliminarBesos
Podemos ser cielo o infierno con solo dejarnos llevar.
ResponderEliminarMe encanto!
Todo un honor, Agapxis, gracias
EliminarBeso
Una noche muy propicia para esas ensoñaciones erótico-festivas.
ResponderEliminarSalu2.
Hay noches que incitan e invitan, Dyhego
EliminarSaludos
ASumo el desierto desde una gran metáfora de sacrificio para exorcizar el deolor del desamor. Grato volver a leerte. Un abrazo grande. Carlos
ResponderEliminarReflexivo comentario, Carlos, a ratos me pierdo, pero siempre regreso
EliminarAbrazo
Busqué Baño de Venus, para ver de que se trataba esa planta y llamó mi atención los tallos espinosos, como sus hojas también espinosas. Por lo que la protagonista fue flagelada por esa planta, como sensorialmente estimulada. Convirtiendo esa experiencia en sensual-
ResponderEliminarSospecho que por ese lugar descrito hay planta que se alimenta de la fuerza vital y del deseo de mujeres intensas. Y que para atraerlas, recurren a feromonas, por eso la protagonista sintió el deseo de desnudarse y entregarse a esa experiencia.
Una intensa mezcla de cielo e infierno.
Besos.
El trayecto, a siempre vista y para muchas de las personas que lo recorren, es desolador, árido y de cierta forma insignificante, contrario a ellos, me parece especial, si observas con atención, dentro de lo agreste del paisaje, hay algo que lo envuelve, lo hace único y atrayente, el lugar ha sido testigo de infinidad de encuentros, guarda en su interior los latidos de quienes ahí se han detenido.
EliminarBaño de venus es una especie endémica, recorre el norte del país y varia dependiendo de cada región, acá se da una especie muy distinta al resto
Besos, Dem
HOT!!!
ResponderEliminarUn poco, Pedro
EliminarEstremece. Un tipo de literartura que nos engancha en su ejecución
ResponderEliminarUn abrazo
Gracias, Albada
EliminarAbrazo
Felicidades, me ha encantado un relato repleto de magia y abierto a todo tipo de interpretaciones.
ResponderEliminarUn beso.
Te agradezco, Ángel
EliminarBeso
existe una realidad paralela en el mundo femenino, que busca en si mismo la respuesta a todos los placeres, en la discreción, en el desierto interior de cada mujer Un abrazo
ResponderEliminarUna mirada profunda, Rodolfo
EliminarAbrazo
hoy los invito a participar en un reto diferente, hablaremos de un viejo cuento de hadas que, creo, ha estado presente en nuestras vidas desde que despertamos en este mundo, "Caperucita Roja", pero hoy en vuestra versión original, según esos recuerdos lleguen a su mente... el Link se los copio para que , quienes quieran participar, echen a volar su imaginación.
ResponderEliminarhttps://adoquines-mojados.blogspot.com/2022/06/caperucita-roja-reto-de-gustab.html
Gracias por la invitación, Gustab, los cuentos los conocí de adulta y no hace mucho sus versiones ocultas
EliminarAlgunas personas son más difíciles de olvidar que esas que pasan por nuestras vidas como una estrella fugaz.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Sucede, José
EliminarAbrazo