Desde que recuerdo siempre permaneció cerrado y en el mismo lugar ... ¿Qué había en su interior que no podía ser visto?, nadie sabía.
Una tarde; ya lista para ir a una reunión familiar me sentí indispuesta y me quedé en casa, el baúl me llamaba poderosamente, retiré pacientemente las cosas que había encima, quité la carpetilla y sí, no había cómo ayudarle, el color era horrible.
En una de sus puntas había una pequeña abolladura, me acerqué y observé, debajo del verde espantoso había un rojo sangre que no sé si lo hubiera salvado un poco, aunque también era horrible. Quise darlo vuelta para ver los herrajes en la parte posterior y allí, sujeta con un ganchillo estaba la llave.
No recuerdo haber dudado, todo lo contrario, tenía que saciar mi curiosidad y así lo hice, abrí ambos extremos y el baúl quedó libre ... Definitivamente, tenía múltiples detalles, era un baúl de varias generaciones. En una parte había documentos que nunca leí, tiempo después supe que eran títulos de propiedad que no fueron reclamados.
En el otro lado había puñados de fotografías pequeñas en blanco y
negro, quizás sepia. Una tras otra se fueron sucediendo ante mi mirada
atónita.
Creo que es la forma más brutal de retratar a tus [imagino] parientes para mantener vivo su recuerdo o una extraña y espeluznante tradición de la cual, mis antepasados participaron.
Recuerdo la renuencia de mi madre para abrirlo y saber su contenido. Horas después volvieron; yo seguía con el baúl abierto y aún sostenía algunas de las fotografías post mortem, un par de niños, una mujer, un hombre y un bebito, cada uno en, aparentemente distintos tiempos y todos tenían en común tener los ojos abiertos, vacíos y estar acostados sobre sábanas blancas y bordadas que cubrían la mesa del comedor.
Esas fueron las fotografías que más me impactaron, también había otras en donde sus cuerpos estaban sentados y detrás o al lado sus hermanos vivos acompañándolos.
Mi madre al verme y observar lo que sostenía se puso pálida, al día siguiente el baúl desapareció, con todo su contenido.
aquella era una espeluznante forma de mantener vivo el recuerdo de los familiares muertos de finales del siglo xix y comienzos del xx cuando la fotografía recién había hecho su aparición y era toda una novedad.
ResponderEliminarver esas fotos sí que estremecen porque ver a aquellas personas muertas con los ojos abiertos, es como si la misma muerte te estuviera observando.
un buen relato.
besos. que tengas un lindo sábado.
Fue impactante, Pirata, la imagen se graba y no hay forma de sacarla
EliminarBesos y también que sea bello tu sábado
No tenía ni idea de que eso fuera así. Realmente debió de ser impactante.
ResponderEliminarUn relato que, junto a la música, hiela la sangre.
Me gustó e impresionó.
Un beso grande.
Ahora que lo he recordado me digo, quizás las hubiese guardado, al final, en sus tiempos fueron importantes para alguien.
EliminarBeso grande, Carmela
He visto alguna de esas fotos. Era una tradición muy extendida por ciertos lugares. Todos muy bien vestidos y colocados para instantánea.
ResponderEliminarSalud
Vi algunas en el baúl, Erik, sí, coincido contigo, estaban bien vestidos
EliminarBeso
En ocasiones es mejor no indagar, pero ya no hay vuelta atrás esas fotografías permanecerán en el recuerdo, esas fotografías llenas de desconocidos, impersonales porque son artificiales. La historia nos la cuentas muy bien, con una redacción clara y un estilo impecable. Saltibrincos
ResponderEliminarGracias, Ester
EliminarAbrazo
Váya secretos terroríficos que pueden guardar los baúles y cuánta curiosidad despiertan en las personas las cosas cerradas con llave o prohibidas. Unas veces pueden ser agradables sorpresas y otras que te pueden dejar helado, como a la protaginista del relato.Me ha gustado el relato,muy bueno.Misterio por ese baúl cerrado,las descripciones,la narración y el final inesperado,con el hallazgo un tanto macabro.
ResponderEliminarUn beso.
Gracias, José Luis, en su momento impactan, después que lo recuerdas vuelven a impactar, pero analizando las cosas en frío, solo fue una etapa más en la vida.
EliminarBeso
Recuerdos que no conviene "recordar"...
ResponderEliminarUn abrazo.
A veces, Rafael
EliminarAbrazo
Hay paises en donde esa tradición todavía se lleva a cabo es fotografiar a sus difuntos. No soy yo quien para decir si tal cosa es moral o inmoral las costumbres se reptan así de simple.
ResponderEliminarPero si tiene que ser un impacto verlas, puede ocurrir que los recuerdos sean negativos pero tan bien que sea una forma de tenerles presentes es algo muy personal y como digo respetable. Un abrazo y un tema que interesante.
Hay que ver las cosas en los tiempos que corrían, Campirela, si lo hicieron es porque era importante para ellos.
EliminarAbrazo
Pues en tu texto esa madre decide unilateralmente que la protagonista no llegue a entender ni conocer qué secretos guarda el baúl, la familia de hecho. Muy buen ritmo.
ResponderEliminarUn abrazo, y feliz finde
Creo que ni siquiera ella los conocía, Albada, mi madre siempre fue muy "obediente" con las indicaciones, si le decían "No abrir" no lo hacía.
EliminarAbrazo, buena semana
Eso era una tradición y en aquel momento era lo normal, y la gente lo pedía. La gente no tenía cámaras, había que llamar al "retratista" para que viniera a hacer la foto. Hay gente que las colecciona y se pagan caras.
ResponderEliminarDesacuerdo en lo de verde horrible.
Verde y horrible no pueden ir en la misma frase. Es una falta de ortografía. No siquiera "verde" y "feo"
Besoss MdN
Así lo entiendo, Gabiliante y en su tiempo era costumbre hacerlo
EliminarCoincido con tu desacuerdo, Gabilinte y gracias por la aclaración, es lo que pasa por escribir desde el celular y no revisar, una coma quizás hubiera servido.
Beso
Es algo que se menciona en la película Los Otros.
ResponderEliminarAlgo muy real, lo que contribuye a lo inquietante del relato.
Lograste una atmosfera a tu relato, que lo hace adecuado a la convovatoria de Tiffany.
Te felicito.
Besos.
Me gusta esa película, Dem, la he visto algunas veces y siempre encuentro otros matices.
EliminarUn recuerdo que regresó cuando te leí a ti y a otro bloggero
Beso
Precioso post! Enhorabuena.
ResponderEliminarBeso grande y que tengas un excelente fin de semana.
Gracias, Paula
EliminarBella semana, beso
Una tétrica costumbre, aunque hay otras más tétricas que se mantienen en algunos países, como sacar a los muertos de sus tumbas y llevarlos al hogar durante un día. Con esa música me dio más miedo :)
ResponderEliminarBesos dulces y dulce fin de semana.
Vi un documental de lo que mencionas, DUICE, también los llevan de fiesta
EliminarBeso y que tengas una semana hermosa
Muy buen relato, Mujer. Me atrapó y no quiso soltarme...
ResponderEliminarGracias, Carlos
EliminarBeso
Lo mismo digo...
EliminarGracias :)
EliminarYo también hubiera abierto el baúl. Y a las primeras de cambio.
ResponderEliminarCuriosas ambos, Cabrónidas
EliminarHola linda!!! Primero en principal te agradezco que te hayas animado a sumarte a la iniciativa 👏🎃 y segundo el relato lo ame, hablas sobre un tema que siempre me dio curiosidad y que siempre quise hacer una entrada en el blog sobre las fotografías POST Mortem. Mis felicitaciones por este genial relato y por supuesto que lo compartí en las redes del blog para que más amantes del terror vengan a leerte y por supuesto conocer tu espacio 💜
ResponderEliminarUn besote desde Plegarias en la Noche
Siempre hay tiempo para hacerla, Tiffany; y seguro me gustará leerte.
EliminarBeso y fue un placer
Cierto, la moda de fotografiar a los muertos existió y no se ha perdido del todo todavía.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Creo que no del todo, José
EliminarSaludos
Genial historia, te mando un beso
ResponderEliminarEnamorada de las letras
Gracias, J.P.
EliminarBeso
Hay fotografías de estas en las que el fotógrafo es tan bueno que el muerto parece vivo. Puede que sea una costumbre tétrica pero no menos que que las que vemos ahora en las guerras o en los asalto o en la violencia que hay en las calles, pero aquí era un recuerdo.
ResponderEliminarUn beso enorme y felicidades.
No sé si me animaré a esto porque me faltará tiempo pero me gustaría. Igual me paso para averiguar un poco.
Feliz domingo.
sí, definitivamente, Magade, fotografíar a un ser querido puede ser tétrico pero nunca comparado con tanta violencia.
Eliminarbeso enorme, amiga
P.D. Sería estupendo leerte, te sienta bien el misterio y la intriga
Bella semana
Este tipo de fotos me parecen algo tétrico, hacer y conservar fotos de difuntos.
ResponderEliminarSaludos.
Porque lo estamos viendo en tiempo actual, Tomás, coincido contigo
EliminarSaludos
Muy buen relato, esas fotografías me parecen espeluznantes. Pero fue una práctica que se dio.
ResponderEliminarUn abrazo.
Tuvo su tiempo y creo aún continúa
EliminarAbrazo, Dakota
El relato es muy bueno al igual que la música escogida, te felicito por tan buena redacción.
ResponderEliminarDe esas fotos algunas circulan por la red y producen escalofríos el verlas.
Un abrazo y buena semana.
Gracias, Juan, siempre un placer tu visita
EliminarAbrazo, que tengas una semana mágica
Excelente relato!
ResponderEliminarMas o vídeo é Maravilhoso! Emocionante!
Vi várias vezes e me senti num outro universo...
Te felicito!
Un abrazo e una semana com belos fantasmas!
Ei querida,
ResponderEliminarQue blog mais lindo
você tem!
Encantada vou ler
um pouco mais e voltarei
para comentar.
Vou adorar se conhecer um
dos espaços onde escrevo.
Bjins
CatiahoAlc.
¡Hola!
ResponderEliminar¡Menuda vuelta de tuerca!
Me ha gustado esa forma de comenzar el relato con unas descripciones que nos meten de lleno en el punto de interés, y con la dosis justa de tensión narrativa que consigue el propósito aterrador. Siempre le he tenido miedo a las fotografias en blanco y negro. ¡Muy bien planteado!
Saluditos