Se introdujo en mi bolso y antes de que pudiera decir una palabra, tomó el sobre y observó su contenido con detenimiento, su mirada curiosa se trasladó a otra dimensión, el silencio inundó su rostro, cayó el sobre de sus manos ... Inexpresiva se apartó de mis pertenencias, con pasos lentos caminó por en medio de la habitación, se dirigió al sofá que estaba en el balcón, se dejó caer pesadamente y se quedó allí, contemplando la nada.
Minutos después se mantenía callada. En ese momento "Un haz de luz cruzó el cielo como partiendo la noche". La miré interrogante y resignada, había caído el peso que sobre mis hombros cargué por tanto tiempo, ahora solo quedaban en el piso fragmentos de una vida atorada en mi garganta.
"Aquel fue el día donde murió su inocencia"
— ¿Te lastima?, negué con la cabeza
— ¿Cómo puedes decir eso ...?
—No lo entenderías ...
— ¡Explícame!
— Con él, estoy en un bucle infinito de rendición, plenitud y goce ... Observé su reacción, su boca interrogaba, pero su mirada me suplicaba la mentira.
Y mientras ... En la habitación quedaban tiradas las fotografías que contenían mi secreto.
192 Palabras
No todo es entendible, ni falta que hace, nos acostumbramos o eso creemos. Un buen relato que nos conduce a un desenlace semi abierto. Abrazos
ResponderEliminarNo todo lo es, Ester, pero es entendible, todos somos distintos.
EliminarAbrazo
Um relato de um episódio de voyeurismo?
ResponderEliminarSi se adentra la mirada a otra vida que no es la nuestra ...
EliminarSaludos, Pedro
Eres una gran escritora.
ResponderEliminarBesos.
Gracias, Pasión
EliminarBeso
Muy bueno, es como un espíritu rebelde quien lee esa carta, desvelando ese amor incontrolado.
ResponderEliminarPor el amor que no sabemos de dónde viene, pero que está. Un abrazo
A veces se quiere saber más, sin realmente saberlo, Albada
EliminarAbrazo
El secreto lo descubrió de manera incorrecta a veces la curiosidad te sorprende y vaya que fue así. Muy sutil tu relato. Me gusto como lo ibas describiendo hasta ese final. Un fuerte abarco y muy eliz jueves.
ResponderEliminarAhora cuando pregunta; yo le pregunto, ¿quieres saber?, me dice no, mejor no.
EliminarAbrazo fuerte, Campirela
Genial relato, el cual está muy bien escrito y guiado, donde el descubrimiento intencionado la llevo a conocer otras formas de amar.Tiene encanto y atractivo en las letras en las que,en el desenlace, se libera un secreto.
ResponderEliminarBesos.
Un generoso comentario, José, te agradezco
EliminarBeso
Un bello relato y muy bien escrito, me gusta como lo has ido hilvanando, con ese secreto al descubierto.
ResponderEliminarUn abrazo y buen resto de semana.
Gracias, Juan
EliminarAbrazo y buen resto de semana
Los secretos que pesan es bueno descargarlos de vez en cuando, siempre crean demasiada curiosidad y según como se cuenten, atrapan.
ResponderEliminarUn placer leerte mujer
Besos
Es mejor preguntar si te sientes capaz de respetar lo que te cuenten, Charly
EliminarUn placer verte por aquí.
Beso
¿Quién es la narradora y quien la observadora, que pregunta, con cierto cuestionamiento?
ResponderEliminarPreguntas que sugiere un relato bien planteado.
Besos.
Narra la madre, cuestiona la hija, Dem
EliminarBeso
Excelente! Me gustó leerlo.
ResponderEliminarUn beso grande y buena jornada.
Gracias, Paula
EliminarBeso grande
Un secreto liberado es como esa luz que cruza el cielo, solo ese momento y luego la calma. Buen relato junto a la música de Aute.
ResponderEliminarBesos dulces Mujer de Negro.
Coincidimos, DUICE.
EliminarAute es poesía.
Beso
Una manera inadecuada de saber que, al menos, sirvió para descargar un peso que seguro cada día se hacía más pesado.
ResponderEliminarSi buscamos debemos de estar dispuestas a aceptar. Si no mejor dejarlo estar.
Un buen relato, como siempre :))
Un fuerte abrazo.
"El que busca encuentra" dicen
EliminarGracias, Carmela
Abrazo fuerte
Se para el tiempo...
ResponderEliminarUn abrazo.
Y así continúa, Rafael
EliminarAbrazo
Hay secretos que mejor no saber, si es que se quiere seguir en la inopia. Me gusta como has ido llevando la acción hasta ese no querer saber lo que ya sabe y además como entrelazaste las frases elegidas, sin costuras.
ResponderEliminarBesos
Gracias, Myrian
EliminarHay cosas que mejor no saber ...
Beso
¡Ah! Los bolsos...
ResponderEliminar¿Por que será?
Porque cabe todo,Erik, incluída parte de la vida, [como en los celulares]
Eliminarel bolso de una mujer es intocable y el precio por hurgar dentro de él sin permiso se paga caro de una forma o de otra.
ResponderEliminarun beso.
perfecta descripción de la sicología de una mujer con relación a un secreto que deja de serlo. Muy interesante escrito. un abrazo
ResponderEliminar"Ca uno es ca uno", como decía El Guerra, y tenemos derecho a ser comprendidos, pero eso tenemos que entender, que no para todos es fácil.
ResponderEliminarBeso enorme.
Suena a"basado en hechos reales". Siempre es mejor no saber, porque sino encima del estacazo, estás obligado a reaccionar, y aveces no quieres, y si no lo haces es que aceptas,aunque en realidad no aceptes. Es mas fácil cuando sospechas y ya vas con cuidado de no acercarte a la orilla. Generalmente no puedes ayudar, y si lo intentas es peor.
ResponderEliminarHas dejado un misterio de 150 palabras al que todos estamos dando vueltas.
Besosss MdN
A veces es preferible no saber y más si no estas preparada para comprender. Un relato narrado con una delicadeza sublime. Besos.
ResponderEliminarMe gusta como recorres la escena, ya te lo he dicho en otras ocasiones, pero nos introduces en la historia con facilidad, parece que solo necesito estirar la mano y tomar las fotografías de la mesa.
ResponderEliminarun abrazo.
Un texto interesante un tanto curioso y a la vez enigmático, me ha dejado una sensación extraña
ResponderEliminarUna carta misteriosa, secretos desvelados... Me gustó mucho, Mujer de Negro. Intriga y da ganas de conocer más.
ResponderEliminarUn besazo juevero
Hay secretos que nos perturban al tiempo que nos hacen felices. No todo el mundo los comprende. Unos, porque no están preparados y, otros, porque no logran alcanzar el placer y el sentido de vida que tiene una Entrega.
ResponderEliminarNo importa, en este caso, lo que piensen los demás. Basta con que la protagonista entienda y disfrute de ese vínculo.
Un beso enorme y un relato precioso, niña.
Gracias por este gran relato.
ResponderEliminarBesos.
Que buena narración, enigmática historia de secretos. Besos
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