Sonrió maliciosa, había conseguido provocarlo, por el momento le era suficiente. Adoraba esa mirada oscura que ponía y esa voz profunda que le brotaba cuando alteraba sus sentidos. Victoriosa, se puso a su lado, tomó su mano y le ayudó a levantar y acomodar los productos que llevaba en la canasta ... Continuaron subiendo.
A lo lejos, vieron descender con dificultad a tres personas, [ parecían locales ], al acercarse más, ella se envolvió en el brazo de su pareja y el top se enganchó con su reloj, bajándolo y dejando gran parte de su busto al descubierto. Al verla semidesnuda, el hombre de adelante tropezó, el de en medio intentó detener su caída y el de atrás al segundo, al final los tres hombres cayeron sin remedio. Todos rieron mientras su pareja, en su intento por desenganchar la tela de su reloj la jalaba hacia abajo sin darse cuenta que la estaba desnudando y ella hacia arriba en un intento por cubrirse.
Entre miradas divertidas, los tres hombres pasaron al lado de la pareja y sonrieron levemente al saludar, discretamente voltearon a disfrutar la vista desde otro ángulo.
Sonrojada y nerviosa, seguía enredada en su brazo, unos minutos después, encontraron el lugar perfecto para pasar el día, apenas se distrajo mirando el horizonte cuando él la sorprendió tomándola de la cintura ...
Semana de relatos, en compañía de Mar

Accidentado y divertido en el trayecto, camino del pícnic :)
ResponderEliminarMe da que lo que se dice comer, comieron poco...
Gracias por participar.
Bss.
Un sensual picnic de lo mas sabroso de eso no me cabe duda alguna. Me gusto como lo describías era como estar en ese camino ..Un abrazo y feliz fin de semana.
ResponderEliminarVaya picnic más accidentado,divertido y con el final que esperaba la protagonista.
ResponderEliminarOriginal relato entre lo sensual y lo cómico de la situación.
Abrazos.
Seguro que lo que vino después fue aperitivo, entrante y postre, todo a la vez y no lejos del "convite", seguro que los tres "caídos" no se perdían detalle.
ResponderEliminarGracias por el humor.
Besos.
Así da gusto salir a comer al campo. Un relato muy divertido y bien narrado, te sientes en el camino, observando.
ResponderEliminarUn abrazo.
El relato suena mucho a anécdota propia jaja... Te habrá ocurrido? 😉 seguro el Pic nic resultó memorable! Un abrazo
ResponderEliminar¡Santo Dios, qué subida! Ese momento que narras en la escena es como el camarote de los hermanos Marx. Ya no puede pasar muchas más cosas. Tremendo eso de tapar y destapar, es como un juego de tontos, ni tuya ni mía. Al final, al menos, hay postre :-)
ResponderEliminarMe ha encantado, niña.
Un beso muy grande.
Me gusta la vitalidad que tiene este relato.
ResponderEliminarMe gusta la actitud tan provocativa de ella, mostrando su exuberancia, sus senos, inclinándose para resaltar su anatomía. Interesante el picnic de dos personas, con semejante atracción mutua, tan intensa.
Y una mujer con deseos de seducir, tan bella, es irresistible.
Y esos personajes que llegaron inesperadamente. Para encontrarse con semejante visión. Visión que acentuó su atractivo, debido a una torpeza afortunada.
Como que se encontraron con una modelo pin up.
Se entienden los tropiezos.
Una sorpresa esperable, la de que él la abrazara, luego de recibir toda esa seducción. Y lo que sigue...
Fascinante relato.
Besos.
Creo que lo mejor del picnic no estaba precisamente dentro de la canasta.
ResponderEliminarBesos dulces y dulce fin de semana.
Bueno pues nada, a disfrutar...
ResponderEliminarPequeñas incidencias que permiten alegrarse mutuamente.
ResponderEliminarUn abrazo.
Peligro en el campo
ResponderEliminarBesos
Un trayecto algo accidentado, para alegría de los otros caminantes. Besos.
ResponderEliminarno sé lo que comieron, pero eso sí, creo que el "postre" debe de haber estado delicioso.
ResponderEliminarbesos.
las ferormonas haciendo de las suyas, están y tanto mujeres como hombres nos envolvemos de ellas en su cercanía. Se tropieza mil veces en la misma piedra y...sonreimos cuando las escenas regaladas merecen la pena Un abrazo
ResponderEliminarAh! Um picnic deliciosamente sensual!
ResponderEliminarA atitude sedutora e provocatória dela, exibindo seus seios...hummm
Uma mulher ardente...irresistivel!
Depois, tudo foi mais acidentado...jajajaja
Besos!
Puede que tuviesen público escondido en esa excursión tan caliente.
ResponderEliminarUn placer leerte
Besos
Accidentes que provocan visiones atractivas. Pobre, qué vergüenza pasaría.
ResponderEliminarUn abrazo
Jajaja un pícnic de lo más sensual y accidentado. Menudo calor de caminata :)
ResponderEliminarBss
Esas situaciones de comedia de enredos que siempre le suceden a alguien más... Qué envidia.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Una historia divertida, espero que con final muy feliz.
ResponderEliminarBesos
¿Cual es la diferencia entre escribir y ser un escritor?
ResponderEliminarAun no he podido darme una respuesta
abrazos
Nunca he pensado en el campo como un lugar para ese tipo de cosas, piedras, bichos y calor :) tengo que empezar a verlo de otra forma...
ResponderEliminarCuidadín cuidadín... ��
ResponderEliminarBesos.
Sonrío ante los comentarios no puedo creer lo que escriben
ResponderEliminarun abrazo
Bueno, el erotismo no es gratuito, tiene su causa, y la de este relato no hay hombre que puede resistir a carga tan cerrada. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarElla lo sacudía todo, transformaba la risa en deseo, sus senos desnudos distraían la mirada de la piel expuesta a la erótica mirada de sus amantes pasajeros, ellos desearon ser la pulsera que desnudaba sus pudores.
ResponderEliminarBendita tu, desnuda y exhaltada por los ojos de un extraño. Bendito tus dedos que se apropiaban del escondido deseo que se escodía tras la bragueta del furtivo amante.
Juan de Marco.