oleg oprisco
Camina en silencio por la Avenida principal mientras el cigarro descansa entre los dedos índice y medio de su mano izquierda, de vez en cuando lo inspira y un pequeño destello incandescente muestra parte de su rostro en la penumbra.
De pronto, el sonido que hacen las zapatillas de una [ des ]conocida lo ponen en alerta, su mandíbula se contrae, sus ojos se vuelven un horizonte de fuego y se detiene bruscamente buscando con insistencia en la negrura. Con la tensión en aumento vuelve a inspirar el cigarro e intenta llevar al mínimo los latidos de su acelerado corazón. Cierra los ojos tratando de avivar en los recuerdos el aroma dulce y delicado de ella, su tez blanca, sus labios carmín, el escote en v que invitaba a ir más allá.
Aspira hondo y observa la silueta acercándose, sus pasos tranquilos son como pequeñas descargas en su corazón acelerado ... Sus miradas se cruzan, ella lleva en su mano derecha un café, el aroma intenso lo envuelve, se detiene a escasos centímetros y lo acerca a sus labios, el vapor se dispersa por su rostro, un pequeño sorbo es suficiente para inquietarlo, intenta saludarla pero su voz ronca se pierde entre las sombras. Aún tiene la capacidad de ponerlo nervioso.
La observa incisivo, gira su cadera, sus piernas hacen presión y desborda el deseo en un beso largo y profundo que invade su boca, sus manos recorren con poderosa atracción su espalda y luego la rodea con sus brazos intentando borrar el tiempo que han estado separados.
Propuesta realizada por nuestra amiga y compañera de vuelo Ginebra, en su blog: Varietes

Un reencuentro puede ser algo intenso, tanto como lo describís.
ResponderEliminarBesos.
Darte nuevamente las gracias por tu bella participación, preciosa. Magnífica la atmósfera que creas, así como las imágenes…
ResponderEliminarY es que hay anhelos que se vuelven corpóreos; que los recreamos con todos y cada uno de nuestros sentidos…
Un verdadero placer…
Abrazo grande, y muy feliz noche 💙
Que buena la descripción del principio, casi un dibujo. Y que buena la intensidad Contenida del final. Y soberbio el abrazo final.
ResponderEliminarEsta foto que has elegido, se ve que es la más popular. Creo que ha leído 5 y 3 con esta foto
Besosss
Un nervioso y ansioso encuentro no falto de sensualidad y romántica envoltura, más con esa canción en la desgarradora voz de Ana Gabriel.
ResponderEliminarBesos dulces y dulce semana para ti.
Los nervios y el amor muchas veces van de la mano... saludos
ResponderEliminarse puede decir que es un mutuo "anhelado (re)encuentro.
ResponderEliminarun beso.
Intenso. La evocación del pasado hace del reencuentro una historia magnifica. Abrazos
ResponderEliminarUN encuentro más que intenso!!!!
ResponderEliminarUna película noir muy fuerte!!
Ilusión
ResponderEliminarPerdida.
Y de repente el tiempo que los separó... se esfumó como el humo de ese café dejando el sabor intenso de ese reencuentro. Precioso, me encantó leerte.
ResponderEliminarMil besitos y feliz tarde ♥
El deseo se hace más fuerte con la ausencia y ya de frente a la persona amada es difícil controlarse. Un beso
ResponderEliminarHola, preciosa, vengo nuevamente a dejarte los enlaces de la web de autores, donde ya te he enlazado, y del blog de los links y reconocimientos:
ResponderEliminarhttps://paraisodeletras-blogueros.blogspot.com/2020/09/imagina-cion.html
https://lovelybloggers-alwais.blogspot.com/
Gracias otra vez por todo.
Un abrazo grande, y muy feliz día! 💙
Te guardo para pasado el fin de semana, Ginebra.
EliminarUna propuesta encantadora, fue un placer participar.
Abrazo grande, amiga
bella me has encantado hoy con tus letras
ResponderEliminarQué lejos me queda ya el amor, quizá un día aparezca sin avisar mientras me tomo un café...
ResponderEliminarUn beso
Hermoso y romantico relato, muy insirador, ya habia tenido la oportunidad de leerlo en el blog de Ginebra, te deje comentario ahi tambien y tambien presente aqui en tu espacio, siempre un lujo leerte Mujer de Negro.
ResponderEliminarLindo texto e linda música no final. Meus parabéns pela criatividade.
ResponderEliminarArthur Claro
http://www.arthur-claro.blogspot.com
... y fijo que lo borró.
ResponderEliminarBesos.
Entonces no era tan [des]conocido que digamos... O habría gritado, mucho.
ResponderEliminarSaludos,
J.
muchas veces pasamos demasiado tiempo intentando revivir cosas que, no sólo no volverán, sino que muchas veces ni tan siquiera existieron... el tiempo no se puede borrar.. ni retroceder...
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