El tiempo ha pasado inexorable, tanto por pensar, por vivir, por decir y nada sale de mi boca... Lo reconozco, me he esforzado en encontrarte y, con el mismo afán he perdido en cada intento la esperanza.
He esperado que las sombras me devuelvan tu recuerdo, que el viento me regrese tu aroma y que te vuelvas vida en mis retinas y todo ha sido en vano.
Te invité a cenar a la luz de la luna, el cielo generoso nos ofreció un manto de estrellas que desprendió con destreza, en la semioscuridad de la noche. Coloqué al lado derecho un par de velas blancas con aroma a vainilla y una vela roja cereza almibarado, su luz inquieta se mecía con el viento creando un aroma generoso y placentero.
Esperé inquieta tu presencia, olvidando respirar por momentos ... Esperé paciente mientras observaba en el centro de la mesa el molcajete que antes de marcharte me obsequiaste, único objeto que de ti conservo y atesoro.
Esperé inquieta tu presencia, olvidando respirar por momentos ... Esperé paciente mientras observaba en el centro de la mesa el molcajete que antes de marcharte me obsequiaste, único objeto que de ti conservo y atesoro.
A mi madre
Esta semana los relatos corren a cargo de Alfredo en; La Plaza del Diamante
El tema: Objetos

Cuando las personas más queridas nos dejan el tiempo nos erosiona los recuerdos que se van difuminando poco a poco mientras nos invade una sensación azmizclada de dolor culpa por ello, cualquier objeto, imagen, aroma etc. que nos lo devuelva al pensamiento será bien recibida.
ResponderEliminar🙋♂️😘🌹🌹
El dolor por la ausencia y esos objetos que nos traen momentos vividos.
EliminarBeso, Agapxis
Hay detalles y recuerdos que siempre perdurarán en el corazón.
ResponderEliminarUn abrazo.
Y personas que anidan en él.
EliminarAbrazo, Rafael
Son letras que brotan desde el fondo del recuerdo de una hija...nada mas dulce y sincero...Con que ansias uno clama que regrese su olor, su voz, su mirada y lo único que consigue es silencio....La mia aún esta conmigo, pero envuelta en silencio...solamente un sonido lastimero deja salir de sus labios y pocas veces logra responderme con una silaba corta...si...aún la tengo y trato de estar cerca cada minuto...cuidarla y no dejarla en un centro donde se encuentre sola y en medio de otros que como ella se encuentran sufriendo....Tu relato me ha demostrado mucho mas lo importante que es estar con ella cada segundo que se pueda...
ResponderEliminarLinda noche estrellada
Son importantes los momentos, Diva, así parezca que el mundo se viene encima.
EliminarUn abrazo cálido
Precioso, un mágico poema lleno de ternura que acaricia y transmite esa dulzura, hermosa dedicatoria a corazón abierto. Saludos
ResponderEliminarGracias, Jorge
EliminarSaludos
Lindo. como tu alma.
ResponderEliminarBesos
Erik, gracias
EliminarBesos
Cuánto simbolismo en una sola pieza. El molcajete ha sido compañero de la mujer desde tiempos prehispanicos, allí se manipulaban los alimentos que con tanto fervor se obtenían de la madre tierra. El movimiento al usarlo dejaba ver la fortaleza de las madres para alimentar tiernamente a sus hijos. Un texto muy lindo sin duda. Felicidades.
ResponderEliminarTiene su técnica usarlo; yo lo sigo haciendo, me trae buenos recuerdos.
EliminarUn placer, Jova
Bien lograda la inclusión de ese objeto. Y la mención a las estrellas, como si fueran velas brindadas por el cielo.
ResponderEliminarBesos.
Que bonito comentario, Demiurgo, gracias
EliminarBeso
Muy lindo el ambiente creado para ese objeto que representa algo tan preciado para ti.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho.
Un abracito :)
Lo conservo con cariño, Cecy
EliminarAbrazo
Emocionante y sentido texto, que guarda hasta el final el origen de la pena por la ausencia, que vas transmitiendo a lo largo de todo el escrito.
ResponderEliminarConfieso que no sabía lo que es el objeto y he tenido que buscarlo. Un objeto definitivamente inconfundible que transmite la fuerza que una madre necesita para criar a los hijos
Saludos y gracias
Creo que hubiera ayudado que pusiera la foto, pero soy pésima tomándolas que terminé por eliminarlas
EliminarSaludos, Gabiliante
Los recuerdos son a veces tremendos. Si recordamos es algo que nos ha producido un sentimiento profundo. Y cuando llevan nombre de persona y por más que la evocamos no llega, se siente todavía más ese vacío, esa ausencia pero nos aferramos a lo que nos da porque es como un clavo ardiendo que nos hace seguir.
ResponderEliminarUn emotivo y sentido texto.
Un beso muy grande.
Últimamente los recuerdos son como metrallas, debo aprender a esquivarlos, Mag
EliminarUn beso enorme, amiga
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
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ResponderEliminarHermoso homenaje a tu madre con esta íntima y sentida prosa poética. Tuve que recurrir al diccionario de la RAE. A pesar de conocer esos morteros, no tenía idea de que en México se llaman molcajetes.
Gracias, Mujer de negro.
Gracias, Myriam
EliminarUn abrazo
Muy emotivo y lleno de un sentimiento que impregna. Ese amor es distinto a todos por eso al recordarlo es como la plenitud de la noche.
ResponderEliminarMil besitos.
Distinto y profundo, Auroratris
EliminarBesitos
Un relato pleno de emociones y de ese cariño y amor que una hija siente por su madre. Las cuentas pendientes nunca son buenas, pero quiero creer que hay una oportunidad más para recuperar lo perdido. No conocía esa denominación para un objeto tan tradicional aquí también.
ResponderEliminarBesos dulces y dulce fin de semana.
Preferible no dejar nada pendiente en vida, DUICE, que luego los recuerdos y el sentimiento no abandona.
EliminarBesos
Precioso relato que nos envuelve de emociones, esa espera de alguien a quien se quiere más que a nada y miras al cielo porque crees que allí la verás, sin duda debe estar en alguna de esas estrellas.
ResponderEliminarUn abrazo con todo mi cariño .
Esperemos que sí, Campirela
EliminarAbrazo con cariño
Una dedicatoria hecha con el corazón. Y se nota.
ResponderEliminarPreciosa, como tú.
Un beso
Gracias, Carmela
EliminarBeso
Ojalá pudiera escribir así... Te felicito. De corazón.
ResponderEliminarEscribes precioso, Carlos y transmites mucho
EliminarBeso, de corazón
Tengo un poco de cobertura y voy pasando a saludaros, un abrazote
ResponderEliminarUn abrazo grande, Ester
EliminarHay objetos que se convierten en tesoros, en altares en donde ponemos toda nuestra fuerza esperando reencontrarnos con quien amamos y ya no está. Un abrazo
ResponderEliminarSolo los recuerdos, Neogeminis
EliminarAbrazo
No conocía esa palabra.
ResponderEliminarAhora si.
Gracias.
Bien, Toro
EliminarBeso
Precioso y nostálgico texto. Objetos que definen, determinan, revitalizan y enseñan como un espejo la belleza de un recuerdo. Gracias por participar-
ResponderEliminarGracias a ti, Alfredo, por tan maravillosa propuesta
EliminarAbrazo
Hay objetos que siempre nos traen el recuerdo de una persona, de una aventura, de una ciudad.
ResponderEliminarSon las migas que van señalando que vivimos.
Bonito, me ha gustado tu comentario, guille
EliminarEs extraño como llegue a este blog, pero de alguna u otra forma, sentí una increíble empatia que va mas allá de las palabras.
ResponderEliminarPrincipalmente porque estoy pasando por algo parecido..
A veces lo objetos nos traen la sensación de que las personas nunca se fueron, que si los dejamos en el lugar exacto, en el momento justo, volverán.
Lo primero darte la bienvenida, Carla.
EliminarEs así, los objetos o lugares nos recuerdan algún momento vivido, a veces siento que, al conservarlo la tengo presente.
Un abrazo
El tiempo no deja de pasar y hacer de las suyas, lo queramos o no.
ResponderEliminarSuerte,
J.
Eso es cierto, José y nada podemos hacer
EliminarAbrazo
Oi, sinto falta da sua presença.
ResponderEliminarVai lá me dar um abraço, tá?
Beijos
De acuerdo, Silvio
EliminarBesos
me encantas
ResponderEliminarsaludos desde el silencio poetiza!!!!
Gracias, RECOMENZAR
EliminarAbrazo
La muerte de la madre, es un hueco difícil de llenar. ES su dolor, como una espina que encona. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarSiempre está ahí, Carlos y en cada movimiento se siente la ausencia.
EliminarAbrazo
enternecedor.
ResponderEliminarun beso.
Gracias, Pirata
EliminarBeso
que seríamos sin nuestra madre... saludos
ResponderEliminarNo lo sé, JLO
EliminarSaludos
Te enredas en tus pensamientos esperando el regreso. La noche y la soledad son amigos del verso que busca profanar el amor hasta límites insospechados. Mientras, tú amante, permanece alerta del telefono, de la puerta, del correo como si la vida te fuera en ello pero quizas, hay alguien que espía tus pasos, un hombre que se llevó tu perfume sin tu saberlo y que como siempre, espera como espera un felino la presa de tu presencia...
ResponderEliminarUn bonito comentario, Buscador, gracias
EliminarAbrazo
Fue bonito imaginándome otro destinatario. Luego, cuando le diste cuerpo al personaje fue más bonito.
ResponderEliminarUn beso.
Gracias, Sbm
EliminarBeso
Quando as pessoas mais queridas nos deixam, fica um vazio doloroso dentro do peito!
ResponderEliminarA noite fica mais longa...e os dias mais tristes!
Besosss...
A.S.