Héctor Scorzo colgó el teléfono, tenía un extraño brillo en su mirada, acababa de contratar a una celestina para concretar una cita clandestina con Duality, una mujer especial, esperó paciente la llegada de la noche.
El lugar de encuentro era en un callejón oscuro, casi tenebroso, desde ahí pudo sentir que sería un encuentro excitante. Se acercó lentamente, disfrutaba la sensación de peligro que rodeaba aquel entorno. Pisos agrietados, puertas y ventanas desvencijadas y paredes carcomidas por el paso del tiempo serían testigo silente de esa reunión secreta y pasional.
Escuchó unos pasos acercándose con precisión parsimoniosa, pudo distinguir entre las sombras a una mujer que llevaba un vestido negro con la parte superior en encaje transparente, dejando traslucir unos pechos generosos, zapatillas de punta de aguja y una sonrisa sutil que lo invitó a envolverla en un abrazo cálido y permanente al tiempo que, despertaba sus instintos más oscuros.
Al tenerla a unos centímetros de distancia, sintió el aroma a vainilla que desprendía su piel nívea, sus cabellos dorados ondeaban en armonía con la brisa nocturna formando el equilibrio perfecto entre rostro, sexo y piel. Deseo rasgar la tela que impedía apreciarla en absoluta desnudez.
Se inclinó en una rodilla, desde abajo pudo distinguir con nitidez sus formas delicadas. Excitado, introdujo su mano en el maletín de cuero negro que había colocado en sus pies y sacó el rebenque que para esa ocasión tenía destinado, lo sujetó del talero y se enderezó. La mujer se dio vuelta con serenidad, levantó el vestido negro poniendo al descubierto sus nalgas blancas, se apoyó en la pared y esperó paciente la caricia de la lonja.
Héctor la azotó varias veces en una búsqueda del placer carnal, con los reflejos de luz pudo distinguir la piel enrojecida, casi amoratada de sus nalgas y el calor que desprendía de ellas. Sus gemidos traspasaron los muros que custodiaban su solitario corazón ... Esa mujer enigmática le atraía poderosamente.
La envolvió en un beso profundo y prolongado ... El tiempo pareció detenerse en aquel momento de entrega y placer.
La envolvió en un beso profundo y prolongado ... El tiempo pareció detenerse en aquel momento de entrega y placer.
Esta semana viene de manos de Demiurgo de Hurlingham, el tema: 13 argumentos.
Damos inicio con el número diez.
" 10) Un hombre contrata a una celestina (o agencia) para conocer a una mujer. Y le presentan a una mujer peligrosa. Pero a pesar de eso, parece haber una sincera atracción entre los dos. "
¡Felicidades por el octavo aniversario de tu blog, Demiurgo!
¡Felicidades por el octavo aniversario de tu blog, Demiurgo!


cóncavo y convexo. siempre hay personas que encajan a la perfección y en este caso es el placer sadomasoquista la que los une.
ResponderEliminarun beso.
El punto es encontrarse, Pirata
EliminarBeso
No entiendo el sado.
ResponderEliminarSalu2.
Comprendo Dyhego
EliminarSaludos
La verdad es que defiendo otras maneras de placer más sutiles y enervantes. Las caricias son más placenteras y sensuales que los azotes.
ResponderEliminarPero no me hagas mucho caso, son cosas de la edad.
Besos.
Te entiendo, Juan y es tan valido tu sentir
EliminarBeso
Supongo que quién paga, manda.
ResponderEliminarBesos.
Seguro, Alfred
EliminarBeso
Que guapo te quedo este relato amiga, me encanto la manera que has tenido de llevarlo a cabo esa intriga me fascina.
ResponderEliminarUn besazo y feliz jueves.
Gracias, amiga
EliminarBeso gigante
Elegiste muy bien la foto, acompaña bien tu relato.
ResponderEliminarPor el cual te felicito, noto que recordaste el nombre de El Historietista. Y lo intenso de su relación con Duality, que acá le diste otro origen, lo que me parece algo creativo. Y la vez, está el tema de la intensidad de esa relación que tienen.
Podr´a ser lo sado, Duality está habituada al riesgo. Que podría incluir lo de rebenque o algo similar, en esa especial relación.
Me gustó mucho.
Besos, Mujer de Negro.
Si te fijas, Demiurgo, puse un enlace en el nombre de El Historietista hacia tu blog, no, no lo recordaba, fui un poco stalker en tu blog hasta dar con el personaje inspirador
EliminarMe alegro que te haya gustado
Beso
Belissimo!
ResponderEliminarTodos os caminhos são belos quando nos levam ao à volúpia e ao mais insano prazer!
Gostei muito de teu conto delicioso!
Abrazos!
A.S.
Todo es permitido cuando se habla, A.S.
EliminarGracias
Abrazo
Una cita especial con azote incluido desde la sumisión.
ResponderEliminarBesos enormes.
Como eje central, María
EliminarBeso enorme
La citas a ciegas tienen mucho de aventura y nunca se sabe lo que puede haber tras ellas, más aún si el placer extremo es lo que atrae. Un rebenque da mucho juego. Demiurgo estará feliz con reunir a tan destacadas poetisas en su propuesta.
ResponderEliminarBesos dulces Mujer de Negro y dulce fin de semana.
Las citas a ciegas tienen dos extremos, una maravilla o todo un desastre, en esta ocasión celebremos que fue excitante y excelente.
EliminarPues hombre, se agradece el cumplido.
Beso y dulce casi fin de semana
Un relato cadencioso con un contenido muy sugerente y atrayente. Te felicito. Aprovecho tu espacio para felicitar a Dem.
ResponderEliminarMil besitos para cada uno.
Gracias, Auroratris. Es un buen amigo bloggero, no podía ser de otra forma
EliminarBesito
Erótico y sensual relato que describes perfectamente cada momento, cada instante que se puede palpar en emociones.
ResponderEliminarMe gusto mucho, un abrazo para ti Mujer de Negro, no dejes de cuidarte y gracias por tu cariño en mi blog, eternamente agradecido
Me alegra que te haya gustado, Jorge, me cuido, gracias, cuídate también.
EliminarBeso
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarNunca entendí la relación de violencia y sexo, pero claro, cada quien con sus gustos. Muy bien llevado tu relato. Un abrazo
ResponderEliminarMás que violencia, Neo, es dolor y placer y sí, para gustos los colores.
EliminarAbrazo amiga
me gustó, pensé en que era osado de hacerle eso pero era un encuentro pactado así que todo bien...
ResponderEliminarY el sado es mucho mas que interesante sin dudas... saludos!
Todo consensuado, JLO, como debe ser
EliminarEl sado da mucho juego
Beso
Gostei muito.
ResponderEliminarSempre inspirada.
Bjs, bfds
Gracias, Pedro
EliminarBeso
Una mujer de negro transparente, de piel blanca que torna a encarnada, que había sido traviesa y sabía lo que le esperaba (o que quizás por eso fue traviesa). No sabía lo que era un rebenque, pero no he podido mirarlo antes de acabar el relato.
ResponderEliminarEn cuanto a gustos musicales, prefiero la percusión manual a la instrumental. La música es más cálida; no hay color; bueno, quizás un poco el encarnado.
Con tu permiso, voy a volver a leerlo, porque no sé di lo he entendido bien, no se si se me entiende...
Turbador
Besosss mujerdenegro
Se te entiende, Gabiliante. Un relato osado que sacude un poco a algunas personas, al final, todo está permitido cuando se permite.
EliminarBeso
Qué buena narrativa, Mujer de Negro. En esta historia, como en otras, siempre hay un momento en el que conviene que se detenga el tiempo, sobre todo si es tiempo de disfrutar... saludos y gracias por pasar por mi blog!
ResponderEliminarSin duda, Manolo, fue un placer conocer tu blog, sé bienvenido
EliminarAbrazo
oNo me gusta el sado ni el sadomasoquismo.
ResponderEliminarNo logro entenderrlo.
Saludos
No pasa nada, Montserrat, hay una gran cantidad de cosas agradables para escoger.
EliminarAbrazo
Si es voluntad de los dos hay que respetarlo.
ResponderEliminarTotalmente de acuerdo, Toro
EliminarBeso
Una concensuada cita a ciegas... tenía más a favor que en contra, esta vez. Cuando el placer es recíproco, cuando dos se encuentran para dar rienda suelta a sus deseos, el riesgo y lo prohibido sólo son ingredientes que mejoran el gusto del todo.
ResponderEliminarUn beso.
Si logran encontrarse personas de gustos afines y el entorno es propicio, el placer incrementa
EliminarBeso, Alma
La historia es muy sensual, al máximo...pero lo que mas me gusta de este relato son las descripciones tan marcadas que la adornan.."Pisos agrietados, puertas y ventanas desvencijadas y paredes carcomidas por el paso del tiempo serían testigo silente de esa reunión secreta y pasional..."Se puede ver y sentir el escenario y la situación por completo....Me encantó tu relato..besos
ResponderEliminarGrcias, Diva, todos son pequeños detalles que enmarcan una cita clandestina.
EliminarBeso
Un excitante encuentro, morboso y con un pelín de peligro.
ResponderEliminarMe hubiese gustado más una habitación y una mesa redonda. jejeje
Ya le explicaré porque..
Un placer leerte
Beso
Estaré encantada de escucharte, Charly Si recuerdo bien; ya hubo una habitación en una entrada pasada, la mesa redonda te la debo.
EliminarBeso
ResponderEliminar¡Hola!
Un lindo texto de amor apasionado, erotismo sin límites y muchas gotas de placer extremo se mezclan en este cocktail de sadoromanticismo.
Saludos
De una cita clandestina pudiera surgir una relación permanente, quizás ...
EliminarAbrazo, Yessykan
Sin entrar en valoraciones morales o gustos, te diría que creas una ambientación muy buena. Escribes muy bien, con gran delicadeza. El lector puede ver con mucha claridad la escena.
ResponderEliminarEnhorabuena por tu arte!
Gracias, Volarela, es un comentario generoso.
EliminarAbrazo
Es un buen relato para la elección que hiciste.
ResponderEliminarQue no me guste el sado, no significa que hay lugar y gustos para todos en este mundo, eso marca la diferencia, verdad?
Pero te ha quedado excelente.
Un abrazo:)
Por supuesto, Cecy
EliminarGracias, un abrazo
Entre dos adulto, todo es posible, y siendo pactado, pues que disfruten, claro
ResponderEliminarUn abrazo
Por supuesto,Albada
EliminarAbrazo