28 marzo 2020

Aquel mensaje que desencadenó todo


Desde mi encierro he buscado por todas partes tu presencia, nueve mil doscientos ochenta y cuatro kilómetros de distancia sin dejar de pensar en tu mirada, trescientos veintiséis correos electrónicos con cientos de expectativas acumuladas, miles de horas conectados a whatsapp hizo estragos esta noche de vacíos, mis recuerdos cargados de polvos imaginarios en tu lecho, tu olor en mis sábanas arrugadas, el mío ... intentando mantenerse desde tan lejos. Te abracé sin cuerpo ... Me corrí profunda-lentamente, con el roce exquisito del amanecer me quedé con una imagen final en mis pensamientos ... Tu boca doblegando mi entrepierna.

19 comentarios:

  1. Yo me apunto a leer la historia de cuando acabe el enclaustramiento.

    Promete.

    Promete mucho, mucho, mucho.

    ResponderEliminar
  2. Polvos que se pierden en éter.

    ResponderEliminar
  3. Hay detalles que nos inundan dejando vuelos crecientes a la luna de una imaginación casi perfecta.

    También el pensamiento nos acerca a la realidad.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  4. El reencuentro será apoteosico, mientras llega no cejes en esos pensamientos. Abrazos

    ResponderEliminar
  5. de hecho, al otro lado, a la distancia, también debe estar experimentando lo mismo.

    un beso.

    ResponderEliminar
  6. Te abracé sin cuerpo... Todo dicho. Excelso.

    Abrasa además todo el texto.

    Esta vez besos.

    ResponderEliminar
  7. A eso se le llama amor platónico :-). Cuando lo reduces a cientos de kilómetros la cosa ya puede cambiar un poquito.

    Un beso :-)

    ResponderEliminar
  8. Valió la pena con ese hermoso final.

    Besos.

    ResponderEliminar
  9. Todos esperamos reencontrarnos con nuestros seres queridos. Buena forma de matar el tiempo.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  10. Es un buen final.
    O un excelente comienzo.

    Saludos,

    J.

    ResponderEliminar
  11. Cómo escapar de tus dedos, si tu entrepierna los sigue extrañando?

    Juan De Marco

    ResponderEliminar
  12. Mi boca doblega lo que tampoco niegas y te abres como flor de par en par ante mí. Te beso Adel.

    ResponderEliminar
  13. Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.

    ResponderEliminar

Gracias por dejar tu huella