La vecina me visita
— ¡Adel !, ¿ me acompañas a hacer unas compras ?
— Seguro, vamos
Toma autopista y la curiosidad me asalta.
— Vecina, ¿ a dónde vamos ?
— No te preocupes, Adel, cruzaremos al estado vecino
— Bien, ¿ algún motivo en especial ?
— Es una sorpresa para mi aún marido, mira, te cuento:
Me ha insistido en volver a intentarlo, ha prometido que se portará bien, me pide que confíe, me ha dicho que hará lo que sea para compensarme.
[ La curiosidad ya me consume ]
— ¿ En qué se relaciona con tu marido trasladarnos a otro estado ?
— ¡ Vamos a un sex shop !
— Vecina, hay varios sex shop en la ciudad, dos de los mejores los encuentras uno en la Avenida Las Rosas, otro justo frente al periódico donde trabaja tu marido.
— Adel, me da pena entrar en esos lugares
— ¿ Has pensado comprar en línea ?
— No es lo mismo, no siempre lo que pides es lo que te llega
— ¡ Bien !, vamos por los juguetes, de paso veo si me apetece alguno
Hay que reconocer la importancia de Google maps en la travesía.
Llegamos a nuestro destino, entramos en la tienda.
La vecina al [ supuesto ] dependiente
—Señor, tendrá un pene asį, bien gordo y grande
— Pues hasta ahorita nadie se ha quejado, señorita.
Detrás del hombre el empleado
— ¿ Puedo ayudarlas en algo ?
Pasado el sonrojo de la vecina dice sí, busco un pene grande y gordo para el traserito
El empleado aguanta la sonrisa ... Adel no
— Tenemos variedad en tamaños, grosor y colores.
— Quiero el más grosero que tenga, dice la vecina, es para mi marido
Ojos desorbitados del dependiente que intenta parecer profesional
— Tenemos uno de veintitrés centímetros y un grosor bastante grosero, también uno de cincuenta centímetros, no es tan grueso pero es funcional, puede ser dual
[ La vecina se lo piensa, pasan los minutos e intervengo ]
[ La vecina se lo piensa, pasan los minutos e intervengo ]
— Veci, ¿ por qué no llevas ambos ?
[ se lo piensa y accede ]
— Ya estamos aquí, recorrámos los pasillos, quizás te intereses por algo más.
— Espera, Adel
— Señor, ¿ tiene algún tipo de amarrapollas ?
— Por supuesto, el área Sado lo tenemos al fondo a la izquierda.
— ¿ Acaso me cree sádica ?, es solo para una reconciliación
Sadomasoquismo ... hmm, me lo pienso


Menuda vecina
ResponderEliminarY qué pasó?
Besos
Se compro compro una buena selección de productos para él y ella
Eliminar💋
jejeje...
ResponderEliminarA una excursión así,
me apunto!
saludos Adel!
Anotado, Raphael
Eliminar☺️
Es lo único que no me gusta en sexo: Hacer daño o que me lo hagan.
ResponderEliminarMe gusta visitar esas tiendas con una mujer y observar que elige.
Te diré, guille que, el marido el cuestión la engañó con un hombre, no es justificante, pero algo le sabrá, supongo
ResponderEliminarNunca he ido con un hombre, sería interesante probar
🤗
Suena divertido dos mujeres decididas y conocedoras de las dos tiendas del barrio aunque decidan ir a otra ciudad. Ahora toco imaginar que pasó. Abrazucos
ResponderEliminarBueno, ella salió del local "Armada y peligrosa", el final [ según me contó con todo y detalles ] fue como los cuentos antiguos de príncipes y princesas ... " Y vivieron felices para siempre "
Eliminar[ O algo así ]
Joder!! (Perdon) no se pueden dejar así las historias, hay que llegar al final... O es que nos dejas imaginar?
ResponderEliminarBueno, ya imagino yo.
Saludos.
Mil disculpas, Agapxis, pero era en tiempo real
EliminarHubo reconciliación y todos felices por siempre jamás 😉
Me encantó. Divertido sugerente relato. Contiene verdaderos hallazgos tales como "Es una sorpresa para mi aún marido..." Genial.
ResponderEliminarAbrazos, Adel. Muchos.
Hay que ver lo divertido que se vuelve cuando regresa la confianza, Carlos
Eliminar😘
Y un frasquito de vaselina...
ResponderEliminarSería más apropiado un tarro enorme, Erik
Eliminar😘
jajajaj ¿y como acabó la cosa?
ResponderEliminarBesos.
Siguen juntitos, Laura y al parecer, mejor que nunca
Eliminar😘
este pirata sigue leyendo y no va a parar hasta la conclusión del mismo.
ResponderEliminarsaludos.
Te lo cuento
Eliminar[ Me dijo ]
Llamé al móvil de mi aún marido y le dije, "has de llegar temprano y relajado", así lo hizo, cuando cruzó la puerta, ahí lo esperaba ella, le pidió se quitara el calzado y se quedara solo en bóxer slip y nuevamente así lo hizo, luego lo guió hacia la habitación, había encendido previamente unas velas con aroma dulzón [durazno, que es su preferido], empezó con un masaje suave que lo fue relajando y según me dijo, la noche fue muy larga.
Los detalles ya los dejo a tu propia conclusión, DRACO
😘
Mi vecina.... es muy aburrida!, no creo que nunca me invite a un viaje tan sugerente.
ResponderEliminarGracias por tus palabras... me llegaron dentro.
Un beso
Mi vecina es tremendamente traviesa, las charlas con ella no paro de sonreír, se le ocurre cada cosa
EliminarEscribes hermoso, Carmela, me gusta
😘
Una vecina muy interesante...
ResponderEliminarUn beso divertido.
Es una vecina fuera de lo común y eso me encanta, Eva
Eliminar😘
Wowww jaaaaa, que bien haces tus relatos Adel, eres genial.
ResponderEliminarBesitos dulces
Siby
Amiga, gracias
Eliminar😘
¿Sabes? Nunca he ido a una de esas tiendas y, sinceramente, no representan algún tipo de fantasia... ni siquiera para algún tipo de venganza. Será que creo que entre un él y un ella hay un infinito de posibilidades.
ResponderEliminarUn beso.
Propiamente venganza no era, AlmaBaires, más bien esos intentos de agotar todos los recursos antes que la ruptura, se les dio bien, no sé si por corto o prolongado tiempo, pero se les ve felices y si el ir a uno de esos lugares ayudó de alguna forma, pues que mejor.
EliminarTodo es valido, siempre que ambas partes estén de acuerdo, sea con la imaginación y un mundo de posibilidades y/o incluyendo algún detalle
😘
Si las reconciliciones de siempre no funcionan hay que probar algo nuevo. ¡Claro que si!
ResponderEliminarPosibilidades las hay, solo atreverse, Bubo
Eliminar☺️
Yo debo de ser un poco antiguo con estas cosas porque no uso, pero hay algo que me llama la atención y ya que se conoce que de estas cosas sabes... ¿importa algo el color?? jajaja
ResponderEliminarUn beso, me has hecho sonreír.
El color no creo, pero el tamaño si, con uno chiquitito es suficiente, que luego hay fantasías con tamaños monstruos, pero para gustos los colores 👀
Eliminar🖤
oferta para una demanda que una misma desconoce
ResponderEliminarY que lo digas, Mónica
Eliminar🌹
Yo del marido me fugaba...
ResponderEliminarBesos.
no me ha quedado claro si quería reconciliarse o vengarse :)
ResponderEliminarnunca acabamos de conocer a los que tenemos al otro lado de la pared, ¿verdad?
Adorei. Muito, muito bom.
ResponderEliminarBeijos.
Habrá dicho luego la vecina "Créame, si fuera sádica venía y se lo encargaba igual que cuando compro tela: pago por número de metros"
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
ResponderEliminar