27 noviembre 2019

[Casi]Perfecto

Una tarde de ocio, con una copa en la mano me asomé al balcón, el fresco de otoño acarició mi rostro, desde el tercer piso observé el pasar de los autos, el flujo era lento en esa avenida tímida.

No sé cuánto tiempo estuve absorta al poco movimiento, pasadas las cuatro, reconocí una figura masculina que descendía de su auto y se dirigía a la estética/barbería que había frente al edificio, hombre mayor, de largas piernas y escasa melena, entró y salió casi de inmediato, volvió a su auto y lo dirigió al estacionamiento del edificio, sonreí un poco maliciosa, me calcé unos jeans y me dirigí a la estética.

Al entrar la recepcionista me atendió, pedí hablar con Lorena, la dueña. Minutos después bebíamos un café y le pregunté por el hombre [casi]desconocido. Revisó su agenda.
— Hizo cita para mañana, viene a un corte de cabello
¿Y la hora?
— 4:30 pm, y es muy puntual
¿ Puedo ?
— ¡ Adel !, que es muy quisquilloso y tú tomaste un curso hace como quinientos años
Quedamos

Al día siguiente llegó puntual como había mencionado Lorena, lo recibí con una sonrisa tímida y lo dirigí a la estética.

— ¿ Por qué aquí ?
¡ La barbería está llena !
— ¿ Dónde está Lorena ?
Lorena tuvo un contratiempo, lo atenderé yo
— ¿ Nombre ?
¡ Adel !

Tenía una mirada profunda, sentí que estaba leyendo mis pensamientos
¡ Acompáñeme !, lavaré su cabello
— ¡ Adel !, acabo de ducharme, me lavé el cabello y tengo poco tiempo
Sí, pero no se lo lavé yo [ debí quedarme callada porque sentí su mirada de reproche ]. No dijo nada, me observó hondo, me puse nerviosa y le señalé el sofá.

Mis manos estaban frías cuando le coloqué la toalla alrededor del cuello, me di cuenta porque sentí su leve escalofrío que a su vez provocó el mío. El agua tibia empezó a recorrer su cabeza, apliqué el shampoo y con las yemas de los dedos inicié un lento y suave movimiento circular, cercano ... cerró los ojos y se dejó llevar por el momento, parecía disfrutarlo.

Sin decir nada empecé a quitar el exceso de agua, siempre con suavidad, tomé su brazo y lo dirigí delante del espejo, su mirada ahora era inquisitiva. El silencio era estremecedor.

— ¡ Adel !, corte natural, por favor.
¡ No !, rape, [ su mirada era filosa ], me acerqué a su oído derecho y le dije en tono suave
Le quedará mejor

Siguió observándome por varios minutos, estuve a punto de salir corriendo, me sentí nerviosa cuando desvié la mirada.

— ¡ Que sea rape, Adel !
Después de un rato lo acompañé a la salida, se despidió cordial; ya en la puerta se regresó, se inclinó y me dijo bajito.
— ¡ Te llamo ! ... y se marchó en silencio.

25 comentarios:

  1. Sacaste buen partido de ese curso jeje, aunque no fue el detonante para ese principio. ¿La que vale vale! y tu escribes muy bien. Un abrazo

    ResponderEliminar
  2. Me gusta el relato, felicidades.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  3. Parece que te funcionó esa estratagema.
    Besos.

    ResponderEliminar
  4. y... con una navaja de por medio

    besos

    ResponderEliminar
  5. Y por fin... uiero saber lo que se pasó después....!!!!
    Besos...muy bueno leerte... tienes un hilo de histórias bién llamativo!!

    ResponderEliminar
  6. Claro que canción si no.
    No me gusta el rape.

    Me gusta la estética de esta bitácora.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. A mį me encanta que los hombres no traigan cabello.
      ¡Bienvenido, Erik!

      Eliminar
  7. Dónde hay que ir?

    Je...

    Besos.

    ResponderEliminar
  8. un placer ha sido descubrirte
    un saludo desde Miami

    ResponderEliminar
  9. Hay que atreverse a conseguir lo que se desea.

    ResponderEliminar
  10. :) Yo para que me laven la cabeza (y si encima me hacen un masaje capilar... ni te cuento) siempre tengo tiempo.
    Besos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Siempre hay tiempo para lo que nos agrada, Laura
      😗

      Eliminar
  11. Incitante relato, Adel. Casi diría que lo has vivenciado...

    Te felicito. Abrazos y más abrazos.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Es un blog autobiográfico, Carlos [hasta ahora].
      💋

      Eliminar
  12. Me parece que está sobrada la segunda parte 😏
    💋

    ResponderEliminar
  13. Prácticamente un juego de seducción ese corte, e imagino al leerte esa cercanía que se da cuando te cortan el cabello. Yo también te llamaría.

    ResponderEliminar

Gracias por dejar tu huella