19 julio 2019

Un impulso en el lugar y momento menos adecuado

Los viajes de vacaciones siempre se hicieron en verano pero esta vez estábamos en el mes de Diciembre y decidimos hacer algo diferente.

Nos encaminamos por carretera a la capital del estado, estaríamos una semana de vacaciones, en el camino un aroma navideño invadía todo el auto.



(El olor era intenso)
— Es ... es ... ¿ es gobernadora ?
¡ Sí !, crece en todo el camino

Con todo lo que siempre me sucede tuve precaución de preguntar
— ¿ Es silvestre ?
¡ Si !, todos estos kilómetros no tienen dueño, Adel
(Aún con precaución pregunto)
— ¿ Puedo traerme algunas ramitas ?
Sí, pero no te tardes

Descendí del auto y corté unas ramitas, las puse en la cajuela junto a las maletas y continuamos el viaje.
Ya de regreso me había olvidado de las ramitas y de repente nos detuvimos en un retén, los soldados a lo suyo y encendieron una maquinita y la pasaron alrededor del auto y justo se escuchó la alarma cuando pasaron de mi lado, un soldado se acercó y le preguntó a mi marido.

— ¿ Trae alguna droga, Señor ?
¡ No, no, nada de eso !, pueden revisar todo lo que gusten
— Espere un momento y no baje del auto

Volvieron a pasar la maquinita y de mi lado nuevamente se activó su alarma y le pregunté.

— ¿ Por qué se activa su alarma ?
Sustancias nocivas, Señora
— ¿ Puede ser por todo el medicamento que cargo ?
¿ Me permite ?, le di el maletín con todas las medicinas, el soldado se alejó y volvieron a pasar la maquinita y la alarma permaneció en silencio, aún así nos pidieron permanecer en el auto. 

Cuando el soldado se alejó de nuevo, mi marido me preguntó (y sí, reconozco que siempre compro cosas raras y sin saber lo que son porque llaman mi atención y siempre me meto en líos)


¡ Adel !, ¿ traes algo que no debas ?
Me enfadé y no medí las consecuencias.
¡ Sí, Daniel !, se me olvidó bajar tus brotes de marihuana del auto
(Y sí, lo dije justo cuando regresaba el soldado)
— Salga del vehículo, Señor; y abra la cajuela, (para ese momento uno de ellos ya traían un perro y revisaba el auto)

Los soldados al abrir la cajuela vieron la planta gobernadora y dieron un brinquito en retroceso
— ¡ No se mueva, Señor !
Mi marido intentando explicarles que la plantita era inofensiva y preguntándome cómo se llamaba y a mí ... que por los nervios se me había olvidado.

12 comentarios:

  1. Gracias a la gobernadora acabo de colocarte en Mexico.

    Un viaje contigo, hasta apenas unas horas contigo son sinónimo de aventuras de las que no le ocurren a nadie que no seas tu.

    Imposible aburrirse.

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    1. Más sencillo si me preguntaras mi origen, Guille

      Eso me lo tomo como un halago y estoy contigo, no te aburrirías 😏

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    2. Bien cierto. Solo lo decía para hacerte notar que me fijo.

      Es un halago y si, creo que sería imposible que me aburriera.

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    3. Guille; sé que te fijas en lo que escribo, se nota y te lo agradezco.
      Ya me preparo para las siguientes vacaciones, espero que no sean disparatadas 😏, que eso parece que me sigue

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  2. No conocía ese nombre de planta, pero veo que entre el otro dia y hoy tu auto debe parecer un vivero de plantas. Abrazos

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    1. Es aguantador mi auto, Ester y confidente de secretos
      💋

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  3. Es un relato bastante enternecedor.
    Me hace sentir viva con la comunidad que aún escribe en blog

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    1. Aún seguimos por aquí, Clarisa
      ¡ Bienvenida !
      🌺

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  4. \m/ Adel \m/... Besos Sábado

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  5. Yo también viajaría contigo, las aventuras están garantizadas y quien sabe si algo más. Beso Adel.

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    1. Estoy segura que habría aventuras, Constantino, que siempre van conmigo
      😗

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