Viene de aquí.
En vísperas de su llegada, aún no lograba asimilar la nueva situación, lo único que tenía claro es que, la deslealtad no entraba en las cosas permitidas.
El silencio puede ser suficiente para poner distancia al exterior
mientras el interior se consume lentamente.
No sé cuanto tiempo estuve así, fueron semanas de agonía, para esas fechas ya tenía todos los datos recolectados en mi mente, nombre, código postal, profesión, gustos y disgustos, cuánto tiempo llevaba de relación con mi marido, viajes de ambos y demás detalles sin importancia.
Él parecía no percibir mi ausencia. Una tarde organizaron una cena de negocios, me sobraron excusas para no asistir, las mismas que fueron desechadas por él. Entrada la noche, pude verlo departiendo con ella, me acerqué cautelosa, sonreí al tiempo que me enredaba en su brazo. Después de las presentaciones, ella se marchó, tenía un rictus de disgusto, me puse de frente y le di un beso cargado de sentimientos, necesitaba vaciarme de él.
Al volver a casa, me tomó del brazo, me condujo a la habitación y me dijo sin ningún tipo de preparación.
¡Tenemos que hablar!.
No me dio tiempo de respuesta, lo escuche atenta, con el vientre contraído, un fuerte dolor de cabeza amenazaba con atormentarme.
¿Qué te parecería hacer un trío?.
Me abracé a su cuello y lo llené de besos.
- ¡ Gracias, cariño !, soy afortunada de haberme casado contigo, él estaba emocionado.
¿Te imaginas?, le decía; yo teniendo sexo con dos hombres mientras tú. sentado en el sillón observas con atención cada movimiento, cada acción y reacción de tu mujer, imposibilitado para unirte y satisfecho de haber cumplido mi fantasía.
Tomé mi bolso y salí de ahí.


Paso a dejarte abrazos y me he quedado prendida con tu relato, como me gustan las mujeres decididas.
ResponderEliminarAbrazos también para ti, Ester
EliminarComparto la opinión del otro comentario, me encantan las mujeres decididas, bueno, por el tema ese de la igualdad diré que me gusta por igual que la protagonista hubiera sido un hombre, también quedaría muy fino. Prendido estoy yo también... de la autora del relato.
ResponderEliminarSiempre amable, gracias Pitt.
Eliminar💋
jajaajjaa, se debió quedar helado eh jajjaja
ResponderEliminarLe sucedió de todo en un instante, Toro
Eliminar😏
Jajaja me parece genial la respuesta de ella, bravo.
ResponderEliminarBesos
👏
EliminarGran respuesta y mejor resultado
😗
¡Bienvenida, Karolina!
ResponderEliminarPor un momento él se creyó en el paraíso.
ResponderEliminarMe gusta esa mujer, sabe lo que quiere, sabe decidir y usa el sentido del humor.
Cuando se ponga al espejo le diré que te gusta, Guille
Eliminar💋
Una inteligente contrapropuesta que seguro que no habría sido del gusto del marido. Un trío lo pueden conformar un hombre con dos mujeres o una mujer con dos hombres. Podría decirse que tanto monta, monta tanto, pero el hecho diferencial lo marca si hay o no acuerdo entre todos, jeje.
ResponderEliminarUn abrazo.
Honestidad y confianza también, Josep
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