En esas horas de ocio, cuando no hay nada por hacer (porque ya lo has hecho todo) y te consuelas con el control del televisor en la mano.
¿Qué de lo visto llevas a la realidad?, ¿acaso te hace recordar episodios de tu vida que se quedaron escondidos?.
Me sucedió con un programa de televisión, la tormentosa vida de una mujer rondando los 40, su recorrido largo y difícil desde el exterior al interior y en un momento, cuando ya no iba cuesta arriba y dentro de su sanación física y emocional recordó aquella primera ilusión.
Y haciendo uso de su laptop escribió en el navegador un nombre, viendo un poco aquí y otro poco allá logró localizar a su amigo de la adolescencia, el resto fue un cuento de hadas, ¡bien por ella!.
Sin ver ese programa, jamás se me hubiera ocurrido tratar de localizar a Jesús, contactar con él, ver qué ha sido de su vida, confieso que me fue más difícil que a dicha protagonista, al final logré ubicarlo.
No tengo idea que leones se cruzaron por mi cabeza; yo de 12 y él de 36 años, ilusionada hasta la médula de un hombre mucho mayor, deseando crecer a velocidad extrema hasta alcanzar a mi amor platónico.
Creí que el tiempo lo mantendría intacto...
Creí que el tiempo me mantenía intacta...
P.D. Confieso que hubiera preferido conservar su imagen de antaño grabada en mi memoria.
¿Qué de lo visto llevas a la realidad?, ¿acaso te hace recordar episodios de tu vida que se quedaron escondidos?.
Me sucedió con un programa de televisión, la tormentosa vida de una mujer rondando los 40, su recorrido largo y difícil desde el exterior al interior y en un momento, cuando ya no iba cuesta arriba y dentro de su sanación física y emocional recordó aquella primera ilusión.
Y haciendo uso de su laptop escribió en el navegador un nombre, viendo un poco aquí y otro poco allá logró localizar a su amigo de la adolescencia, el resto fue un cuento de hadas, ¡bien por ella!.
Sin ver ese programa, jamás se me hubiera ocurrido tratar de localizar a Jesús, contactar con él, ver qué ha sido de su vida, confieso que me fue más difícil que a dicha protagonista, al final logré ubicarlo.
No tengo idea que leones se cruzaron por mi cabeza; yo de 12 y él de 36 años, ilusionada hasta la médula de un hombre mucho mayor, deseando crecer a velocidad extrema hasta alcanzar a mi amor platónico.
Creí que el tiempo lo mantendría intacto...
Creí que el tiempo me mantenía intacta...
El tiempo pasa, nos deja sus años.

Vemos los años que tenemos en la imagen de los otros, no nos damos cuenta en la mirada diaria en el espejo, por eso el susto es tremendo cuando descubrimos lo mayores que son nuestros amigos. Una historia típica en las redes, buscar y alegrarse o lamentar. Abrazucos
ResponderEliminarEl cambio es gradual, es por eso que nos vamos asimilando y el golpe como dices es tremendo cuando, por causas naturales como ésta, que lo busqué por el navegador y cuanta red social se me ocurrió, casualmente te encuentras con alguien de tu pasado.
EliminarEs un total desconocido, creo que eso es lo que me ha descolocado.
Abrazos
🌹
Eres una magnifica narradora. Leo y me impregno. Leo y abro mi mente, mi corazón, mi espíritu y mis manos. Además, este relato, con una medio sonrisa.
ResponderEliminarUn beso.
El relato mola, ¿a que si? 😎, bueno, a mí me dejó KO
Eliminar😘
Ya lo creo que mola.
EliminarPermíteme recomendarte esta entrada de mi blog que ilustra bastante tu relato:
Eliminarhttp://elmisantropodigital.blogspot.com/2019/03/gladiator.html
Ya ni quiero pensar cómo nos ven a nosotros...
EliminarAsí es, Julio, son fáciles de derrumbar, pero llevan tiempo hasta que te das cuenta y los poetas crean magia.
ResponderEliminarTe mando un abrazo
Los recuerdos fijan pensamientos
ResponderEliminarOjalá enriquezcan
Besos
Ojalá
Eliminar¡Bienvenido, Noelplebeyo!
😗
Un bello placer ha sido conocerte leerte y disfrutar de tus letras
ResponderEliminar¡Bienvenida, RECOMENZAR!
EliminarLos años... Eso que está ahí, y no siempre sabemos qué hacer con ellos.
ResponderEliminarEl relato es interesante. La ilusión de los 12, más o menos, todos la hemos experimentado...
No creo, a estas alturas de mi vida, que me "decepcionase" la imagen de alguien que viví muchos años atrás. ¿No he cambiado yo mismo? ¿No es lo real lo que tendría frente a mí?
Abrazo Adel.
No tanto una decepción, Ernesto, más bien una sorpresa
EliminarTodos hemos cambiado
Abrazo, Ernesto
El tiempo no tiene piedad... y al pasado mejor no volver.
ResponderEliminarMejor, Toro
Eliminar😗
Nada mejor que disfrutar leyendo letra por letra, querida amiga un amor platónico es para mucho difícil de entender pero a veces nos creamos eso en la mente cosas que pasan, así tan de repente.
ResponderEliminarhttps://geeky-freeky.blogspot.com/2019/04/tag-te-reto-dibujar.html
La mente y sus misterios, Bea
Eliminar¡Bienvenida!, paso el lunes a conocerte
Cuando menos se lo espera uno, se produce una chispa en la mente y de repente aparece la imagen de alguien del pasado... Suele pasar. Lo malo es eso, que se estropee el recuerdo que teníamos.
ResponderEliminarBesos.
A veces es mejor dejar las cosas como están
Eliminar😐
A veces es mejor dejar el pasado en el pasado y aquellos amores de entonces para siempre intactos en la imaginación. Todos cambiamos y no siempre nos gusta el resultado.
ResponderEliminarGracias por pasarte por mi blog, me quedo por aqui.
Un abrazo
Sería mejor hacerlo, Conxita
Eliminar¡Bienvenida!
Abrazo
Hola, otra vez yo, para decirte que hoy te doy la bienvenida a mi blog, lo hago con los que vais legando desde el principio. Si quieres te pasa, Abrazos
ResponderEliminarGracias, Ester
EliminarAbrazos
El tiempo no suele favorecer a nadie. Un saludo
ResponderEliminarEl tiempo a veces es muy favorecedor
EliminarSaludo
Hola Adel, vengo del bloc de Ester, un placer venir me gusta lo que he leido.
ResponderEliminarMe quedo por aquí.
Un abrazo
¡Bienvenida, Carmen!, me paso a conocerte
EliminarAbrazo