29 agosto 2026

La letra pequeña




Si existiera un contrato en el que me asegurasen de que no volveré a ser un imán para los accidentes, sin leer la letra pequeña, con los ojos cerrados lo firmaría. 

Estaba limpiando la cajuela del auto mientras mi cachorro correteaba a mi alrededor. Al día siguiente tocaba llevarlo a la agencia, a ese trámite que corresponde al cumplir seis meses o llegar a los 10,000 kilómetros. 

Dejé la cruceta junto a la puerta cuando el pequeñajo llegó con su juguete favorito y me lo ofreció para que se lo lanzara. 

Y claro... me olvidé de todo. 

La cajuela.
La agencia. 
La cruceta. 

Todo dejó de existir durante unos minutos. 

Solo existíamos él, su juguete y yo. 

Hasta que mi pie fue a estrellarse contra la cruceta. 

Maldije bajito mientras me retorcía de dolor, esperando que aquello fuera, como tantas otras veces, solo otro accidente absurdo que añadir a la colección. 

No. 

No fue simplemente un accidente, fue esa sensación de que el universo tiene una puntería especialmente afinada conmigo.

Fractura conminuta. 

Joo.

4 comentarios:

  1. Espero que te recuperes pronto.
    Salu2.

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    1. Maximo ocho semana y estaré como nueva
      Gracias, Dyhego

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  2. Hola, Adel.
    El ser humano se mueve, vive, en dos campos. El humano y el espiritual.
    En el primero, el más conocido, el que la persona cree que ella es "eso" y poco más, está sujeto a las leyes del mundo. Con sus risas y lágrimas. Sus limitaciones y sus aparentes logros.
    En el segundo, su verdadera esencia, realidad, que generalmente no se percibe así. ¡Y menos se vive! También suceden cosas...
    Que apenas se "perciben", no suelen creerse, y a menudo se rechazan.
    Cuando en el andar evolutivo de la persona los sinsabores empiezan a resultar excesivamente molestos, y ésta empieza aplantearse que tal vez hay otras realidades distintas a las que creía... Empiezan a suceder "cosas".
    Una de ellas, entre otras, es aquella que el Maestro enseñó hace más de dos mil años: ¡Pedid y se os dará!
    Otra es: ¡Las cosas que yo hago vosotros podéis hacer, y mayores cosas aún!
    Adel, ¿sueles pedir? ¿Crees en esto?
    Si el ser humano "ignora" que hay una puerta a la que llamar, ¡cómo espera que se abra!
    Abrazos, amiga.
    PD: El tema espiritual aquí esbozado, nada tiene que ver con iglesias y religiones. ¡Está en ti siempre!
    Si lo aceptas, funciona.

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    1. ¿Creer? No lo sé. Dejé de creer hace tanto que parecen milenios.
      Y ahora no me queda mucho para empezar a hacerlo. He cambiado mucho. Soy más consciente del tiempo que me queda y, quizá por eso, también he aprendido a restarle importancia a lo que no la tiene.
      Ya no quiero gastar tiempo en lo que no me importa, ni darle espacio a aquello que no lo merece.
      Me centro en lo que de verdad importa para mí: las personas que amo, lo que todavía quiero vivir, lo que me hace bien y esos pequeños momentos que, al final, son los que terminan dando sentido a todo.
      Quizá eso también sea una forma de creer. No sé.
      Abrazo, amigo

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