Recuerdo que todo sucedió alrededor de un elefante.
... tenía mucho tiempo de conocerlo, poco de salir con él, seguía siendo una adolescente y recuerdo también hacer caso omiso de los consejos de alejarme.
Regresaba de mi trabajo de verano, en breve empezaría a oscurecer, estaba nerviosa porque se me había hecho tarde por el festejo de una compañera, subí al bus y me senté en las primeras líneas, unas calles más adelante se sentó un chico a mi lado, sonrió y me preguntó la hora, no recuerdo con exactitud, pero rondaban las siete. Volví a mi ensimismamiento, seguía esa sensación de nerviosismo, también de engaño por haber respondido a su pregunta, el nudo en el estómago era indescriptible, sudaba frío mientras mis manos temblaban.
Recuerdo que el bus se detuvo en un semáforo, trataba de recuperar la calma, tendría que explicar por qué un desconocido se había dirigido a mí, así fuera solo por preguntar la hora, por qué me escogió a mí, qué motivos di o qué señales envié para que se sentara a mi lado, los nervios estaban a punto de traicionarme, contuve mi cabeza en el cristal de la ventanilla cuando algo llamó mi atención, un gran elefante se balanceaba como péndulo en un mismo sitio, tenía una de sus patas envuelta en una cadena y atada a la nada, ¿por qué no se marchaba, por qué permanecía si nada lo detenía y podía ser libre?, pensé.
Cuando bajé del bus, las calles estaban cubiertas de sombras, me quedé detenida hasta que el bus se puso en marcha, quise caminar para llegar pronto a casa con mis padres, de repente, una mano me sujetó el brazo, vi mi diminuto reflejo en su mirada oscura, el tiempo empezó a correr lentamente, escuché su voz, tan lejana e ininteligible. Minutos después él seguía hablando, poco a poco su voz fue tomando forma — responde, ¿con quién hablabas?, todo el camino me senté atrás para observarte sin que te dieras cuenta, ¿quién era el tipo con el que venías? — En mis pensamientos estaba el elefante atado a la nada ...
350 palabras
La cita es con Myriam
Tema: De Elefantes

Uf! El elefante movia la trompa? porque es bueno que la suban, trae buena suerte y la necesita tu protagonista para perder los miedos. Un abrazo
ResponderEliminarSí, sus movimientos eran de péndulo, al igual que su cuerpo, pero nunca la subió
EliminarUn abrazo, Ester
que alguien nos increpe (quien sea) porque un equis nos preguntó la hora, es para mirarlo fijamente con cara de pocos amigos y decirle: "¿qué te pasa, estás loco? ¡qué te importa!"
ResponderEliminarlo otro sería que la protagonista esté sufriendo de un trastorno psicológico que se deriva en manía persecutoria y el escuchar voces de personas que (tal vez) no existen.
en cuanto a los del elefante también es curioso; él no sale de aquel lugar porque piensa que está encadenado, y por ende, atrapado. y es que también hay parálisis que sólo están en la mente de cada quien.
un texto interesante que da para pensar.
besos.
Sé cómo se desarrolla el maltrato, Pirata, pero me es difícil explicarlo, se sucede por tanto tiempo y con pequeños detalles imperceptibles, que cuando, alguna situación es un poco más marcada; ya estás con la cadena al cuello y el miedo te sobrepasa
EliminarPero toda visión de un mismo tema es válida, distintas miradas
Besos
definitivamente hay hechos fuertes, traumáticos, que pueden desencadenar trastornos psicológicos en personas predispuestas a ser afectadas; y a veces ni siquiera son hechos concretos, sino tan sólo la ejecución de una muy fuerte presión para desencadenarlo.
Eliminarbesos.
Totalmente, Pirata
EliminarBeso enorme y buen domingo
¡El texto es soberbio! En paralelo el elefante y la protagonista ¿Podrán zafarse de las cadenas del control y derechos que otra persona se arroga sobre nosotros o un animal, en este caso el elefante? Cuando ha habido mucho maltrato, el síndrome de indefensión adquirida hace que no podamos movernos aunque ya no estemos presos o encadenados. Con que delicadeza nos fuiste introduciendo en en el tema de maltrato. Sin golpes, sin sangre, sin muertes.
ResponderEliminarEnormes gracias por haberte sumado a mi convocatoria con este magnífico relato. Besos
Cuando logras salir y observas desde otro panorama la perspectiva, el dolor continúa pero la incredulidad se manifiesta
EliminarUn placer acompañarte en tan maravillosa propuesta, Myriam
Memória de elefante??
ResponderEliminarBjs, bfds
Es posible, Pedro
EliminarBesos
Un muy buen relato que nos demuestra como el maltrato termina condicionando el comportamiento cuando se ejecuta de manera sistemática. Hay quienes no se les puede llamar animales, ellos padecen del mismo humano.
ResponderEliminarBesos dulces MdN y dulce fin de semana.
Coincidimos, Dulce
EliminarBesos
Un elefante atado a una cadena, sabe que está limitado en su movimiento, aunque no sepa o no vea que la cadena pueda estar libre al otro lado.
ResponderEliminarUna persona que contesta a una inocente pregunta y eso le pone nerviosa, puede ver fantasmas a todo su alrededor e incluso oírlos, como parece en este caso.
Se lo tendría que hacer mirar, como el elefante, pero éste no tiene la capacidad de discernir, el humano sí.
Varias situaciones condicionan nuestra conducta, Alfred, consciente e inconscientemente
EliminarAbrazos
Muy original tu aportación al mundo de los elefantes.
ResponderEliminarUn abrazo, y feliz día
Gracias, Albada
EliminarAbrazos y dulce noche
Te felicito por este texto que nos has mostrado como se puede ser prisionera sin cadenas, has hecho una gran comparativa entre el elefante y la protagonista .
ResponderEliminarA veces las cadenas las ponemos nostras mismas , por no tener la valentía de cortar la situación .
Un besote grande.
Totalmente, Campirela
EliminarBeso grande
Gran simbología en esa visión que te atrapó. Libertad truncada de algo grande que merecía ser libre y tal vez te buscó esperando tu ayuda? Tu historia da para pensar. Un abrazo
ResponderEliminarGracias, Neo, era un elefante que tenían en exhibición para atraer el interés al circo
EliminarAbrazo
No diré mucho, MdN, solo que escribes de maravilla, leerte para discurrir, para pensar, para imaginar un presente y un después en un final que conviene construir a medida de cada escenario que quieras o puedas crear... soberbio contenido.
ResponderEliminarGracias.
Feliz viernes.
Te agradezco, Enrique
EliminarMaravilloso tu fin de semana, abrazo
Um texto que gostei de ler como gosto de ver um elefante na vida selvagem
ResponderEliminar.
Saudações poéticas. Feliz fim de semana.
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Poema: “”Idosos, lágrimas caindo””…
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Gracias, Ryk@rdo
EliminarAbrazo y bello fin de semana
Es la peor destrucción que puede sufrir un humano, la de la mente y el espíritu. Y siempre causada por un igual; nunca por un animal.
ResponderEliminarUn comentario certero, Cabrónidas, como siempre
EliminarQue buen texto. Creo que era el elefante el muchacho.
ResponderEliminarLamento que el elefante no se marchara. A veces hacemos lo mismo. Saludos
Totalmente, Jova
EliminarSaludos
Me gustó como adaptaste el tema a tu estilo, en una forma muy inspirada.
ResponderEliminarBesos.
Gracias, Dem
EliminarBesos especiales
Tremendo relato que poco apoco hace crecer la tensión al máximo al asemejar al elefante atado a la nada con la atadura de ella a al terror que sentía.
ResponderEliminarGracias, Tracy
EliminarAbrazos
Porque parece que el elefante ... olvidó qué es esa cosa que llaman libertad. Tremendo relato, y lo peor es que muy real; los celos, el no poder más que desear el absoluto control de la pareja, son/es una enfermedad que maltrata y envenena no solo al que los padece. No sabes cómo me desagrada escuchar hoy en día como por ejemplo algunos adolescentes se controlan el contenido de los móviles, se me revuelven las vísceras.
ResponderEliminarQue tengas un lindo fin de semana, Mujer de Negro, besos.
Es un tema tan actual como antiguo, Esther y no parece que vaya a desaparecer, lamentablemente
EliminarBello fin de semana, besos
Pobre elefante
ResponderEliminarYa lo creo, Erik
EliminarBesos
Genial comparar a un todopoderoso elefante que no puede huir, por miedo, con una mujer maltratada. Quizás el joven inocente que le pegunta la hora a la protagonista hubiera podido ser una solución para liberarla del yugo...
ResponderEliminarNunca lo sabremos, Diego, aunque todo es posible
EliminarBeso
En realidad estamos presos.
ResponderEliminarDe lo que hemos vivido, de los miedos, de las amenazas y de lo que no se ve.
Besos.
Tan cierto, Toro
EliminarBesos
Y se sentía la presencia del otro detrás?
ResponderEliminarSeguramente ni siquiera hacía falta. Cuando ya te consideras culpable por dar la hora a un extraño. Debería haber dado más conversación al extraño y que explotará el celoso y rompiera por donde ro.poiera. que fácil es decirlo...!
El elefante era un reflejo en el vidrio frío con la oscuridad al otro lado. Tan fuerte y tan débil, pero las cadenas son cadenas.
Conmovedor y sublime texto, con una reconducir del tema.
Besooo
Detrás, delante, a los costados, sobre, debajo, dentro, hasta en los mismos sueños, Gabiliante, a veces, no es necesaria la presencia física cuando te ha invadido completamente
EliminarBesos
Es un texto precioso que no tiene nada que le falte. Esas dos imágenes se han hecho realidad en mi imaginación.
ResponderEliminarUn saludo
Que bonito, y que triste.
ResponderEliminarBesos.
Qué historia tan bien contada y tan dura, como una ilusión adolescente se convierte en una situación de control y abuso. La literatura tiene algo de catarsis. Un saludo
ResponderEliminarEl efante y la al ucinación.
ResponderEliminarAlucinar está relacionado con poner luz a la Luna con hacer algo a la luz de la luna con un doble pensar lunar en vez de solar?
Los alucinógenos son externos o internos. Los grandes místicos han alucinado mucho, pero manejando el viaje al contrario que las drogas externas que funcionan como una especie de patada en el culo.
Los voces internas nos hablan a veces por delante y a veces por detrás pero como no sabemos ni quiénes somos ni dónde estamos hasta mi parrafada se convierte en un galimatías sin sentido.
Por lo menos tu texto te hace pensar.
B7s
Bello texto a la par que triste...ojalá y que ese elefante se libere de su cadena.
ResponderEliminarUn beso y que tengas una feliz semana!
Vaya, es muy surrealista.
ResponderEliminarUn relato muy intenso.
Has condensado un montón de emociones y las has transmitido con elocuencia y maestría. Me ha encantado.
10/10
El tema está muy bien elaborado, con un texto que va ligando distintas situaciones que en realidad son la misma en cada uno. El estar sujeto a alguien o a algo (como las cadenas), es un tema realmente central en la vida de nosotros, los humanos.
ResponderEliminarMe hiciste pensar en unas cuantas cosas que se desprenden de tu prosa, cosa que sólo logran los buenos textos.
Un abrazo.
Muy bonito, los elefantes simbolizan muchas cosas, me gustó como jugaste con el paso del tiempo. Un abrazo.
ResponderEliminarconfuso texto, creo entender el mensaje del elefante de la posibilidad de libertad pero no se marcha a pesar que nada lo amarra, y todo se cierra con el termino del texto....
ResponderEliminarsaludos
Profundo relato me gusto la forma que utilizaste a los elefantes. Te mando un beso.
ResponderEliminarUn relato intenso y muy bello, a pesar de su contenido.
ResponderEliminarNi el elefante y la chica saben en ese momento que tienen la fuerza suficiente para escapar. Necesito creer que lo harán, aunque cuando miren a ese pasado sientan una mezcla de dolor, liberación e incredulidad.
Un abrazo,