Tiempo de reflexión, de celebrar el ritual que reúne a los vivos con los que han fallecido. Tiempo trascendental, en el cual, las almas de los muertos tienen permiso para regresar al mundo de los vivos, en una celebración que reafirma el tiempo sagrado, el tiempo religioso, el tiempo de nostalgia.
Porque cada año, la muerte se vive, se experimenta, se acoge con respeto, permitiendo la reconciliación que imposibilita el olvido. Esta noche, se les rinde homenaje como un visitante distinguido, preparando lo que en vida les gustaba, para recibirlos como se merecen.
En su lento transitar, entremedio del infinito y la eternidad, el espíritu regresa a su hogar. Se reafirma lo espiritual, lo religioso; y la memoria colectiva en la cual prevalecen los recuerdos, todo esto, lo vuelve tan intenso, que proyecta una carga de energía tan fuerte, que todo se percibe y se siente de una forma más profunda. Es una noche de reencuentro, reconciliación, de perdón, de fusión de dos mundos.
Es un mágico ritual que nos reúne en un mismo espacio-tiempo, dándonos la oportunidad de recibirlos y honrarlos con todo el respeto y amor que podemos ofrecerles. Sus almas son recibidas en un tiempo sagrado, en el cual, convergen el pasado y los recuerdos, en un presente cuidado y protegido para su retorno, donde el olvido no tiene cabida.
Porque, cada vez que se les recuerda, es como si despertaran del sueño eterno ... Porque sus huellas seguirán vivas, mientras se mantenga vigente en la memoria, el recuerdo de los que han partido.
''Las calaveritas literarias, son un beso pícaro que se le roba a la muerte''
257 Palabras
Gracias DUICE
Un Jueves, Un relato
''Noche de ánimas'' organizado por, Mag, en su blog: La trastienda del pecado



lo que dices es muy cierto. nuestros muertos siguen estando vivos en nuestros corazones.
ResponderEliminarun beso.
Totalmente, Pirata
EliminarBeso
Me ha encantado la "calaverita literaria".
ResponderEliminarAbrazos.
Gracias, Noelia
EliminarAbrazo
Nunca falta aquel al que siempre recordamos. Pero ya podrían volver un ratito una de estas noches. Abrazos
ResponderEliminarPor supuesto, Ester
EliminarAbrazos
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarCreo que de algún modo empezamos a asumir la muerte, al menos cuando se da en la vejez, de una manera menos trágica a como lo llevamos haciéndolo durante siglos. Y al fin y al cabo, qué es la muerte si no otro estado de la vida, aunque sea el último.
ResponderEliminarLo ideal sería eso, la muerte después de un amplio recorrido por la vida. Totalmente, Cabrónidas
EliminarNo hay más muerto que el vivo que se le olvida y más vivo que aquel muerto que está presente en nuestra memoria. Un abrazo y feliz resto de semana.
ResponderEliminarCoincidimos, Campirela
EliminarAbrazo, buen domingo
Efectivamente, los que ya se marcharon estarán siempre vivos en nuestro recuerdo. Y siempre que nosotros queramos, coincida o no con la noche de ánimas que marca el calendario! Un abrazo!
ResponderEliminarSiempre están presentes las personas que amamos, estén o no con nosotros
EliminarUn abrazo
"Seguiré vivo mientras esté en tu memoria", decía esta frase aprendida mi Santa Madre.
ResponderEliminarEsa fusión de dos mundos que refieres ... cuanta verdad, cuánta razón, cuanta esperanza, cuanta necesidad de saber ... de creer,
Bonito, bello, MdN.
Abrazo de jueves.
Fui una vez al cementerio, bueno, no fui, me llevaron, tendría menos de diez años, Enrique, el día previo para recibir la madrugada del día dos, desde la limpieza y preparación,, todo lo que se organiza, lo que se habla, lo que se revive, pasas por un cúmulo de emociones, al final, entrando la madrugada, hablaban de forma relajada, contando anécdotas, bromas, todo el peso se aligeraba.
EliminarEs la cultura, Enrique, no en sí, que sea realmente la creencia de que vienen ese día, sí, que es un día de reunión para recordarlo en conjunto, algo que muchas personas no comprenden o les parece extremo, solo son familias y amigos que se reúnen para recordar.
Abrazos
Pienso lo mismo, MdN.
EliminarGracias, Enrique
EliminarQué relato más bonito, Mujer de Negro. Así como la imagen con el poema de la Calaverita Literaria (me apunto lo de "Las calaveritas literarias, son un beso pícaro que se le roba a la muerte'') ¡y el vídeo es preciosísimo! Ay, llorona, llorona... Creo que este Halloween me disfrazaré de calavera :3
ResponderEliminarUn besazo juevero
Si te gusta halloween, disfrútalo, Dafne.
EliminarLas calaveritas son también parte de la cultura, en los colegios o escuelas son de uso requerido para estas fechas.
Abrazo
no creo que se pueda expresar mejor el sentimiento d esta celebracion que como lo has descrito en este texto. y no creo que haya ninguna cultura que se acerque ni remotamente al sentimiento que refleja esta celebracion en tu tierra.
ResponderEliminarcomo fusionais todas las iconografias en la misma fiesta
besosss, MdN
Son tradiciones de muchísimos años, Gabiliante, más, menos arraigadas, que se han mantenido.
EliminarRecuerdo cuando inicié en blogger, hace cerca de trece años, ni de broma hacía mención a estos temas porque era algo criticado por no ser entendido, actualmente, si no lo entienden, lo menos lo respetan y eso es de agradecer.
Besos, niño
Buen relato que muestra la alegoría hacia la muerte en países como el tuyo. Y las Calaveritas!!! las recuerdo, tengo algunas en mi blog por allí ;)
ResponderEliminarPaseaba la Catrina feliz de sentirse viva
cuando vio de noche una luz encendida
era el cuarto de la Mujer de Negro
que en su insomnio relatos escribía.
Besos dulces MdN.
Me alegro que las conserves, Dulce y gracias por la que me has obsequiado, es preciosa
EliminarBesos
Para los muertos cercanos no hay olvido. EStán ahí, al borde del corazón. En este país de masacres, de falsos positivos, de desaparecidos cómo olvidar a esos muertos. Un abrazo. Muy buena entrada y el video espacial para la ocasión. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarImposible hacerlo, Carlos.
EliminarTe agradezco, un abrazo
Dulce o truco.... no se donde esta ese encuentro... ya no lo percibo, el mundo ha hecho de todo un motivo de celebración.... los muertos están en el cementerio y no nos dejan salir del cautiverio.
ResponderEliminarDulce o truco es de la cultura de Estados Unidos, Gustab, Halloween o día de brujas, Esta tradición de día de muertos en México es prehispánica
EliminarRecuerdo de pequeño el cementerio de mi pueblo y el frío que hacía y ahora todo está cambiado por el sentido americano y el clima: estoy ahora con aire acondicionado.
ResponderEliminarUn saludo
Todo cambia, Buscador, también nosotros
EliminarUn abrazo
¡Precioso texto y tan certero!. Nuestros muertos siguen viviendo en nuestro recuerdo. Cuando visité Mexico hace unos años, y vi las Catrinas por todos lados, observé como el pueblo se reconcilia y juega con la Muerte que forma parte inseparable de la Vida. También me gusta en la religión judía como se menciona a alguien fallecido "Fulano de tal", Bendita sea su memoria. Esa memoria que hace que permanezcan vivos en nuestro recuero. Abrazos, MdeN
ResponderEliminarPrecioso comentario, Myriam, el cual agradezco
EliminarAbrazos
Yo paseo cada mañana por el cementerio de mi ciudad arriba del todo en la villa medieval. Visito a mi amiga y a mis padres y me doy un paseo por el recinto.
ResponderEliminarY aquí justo frente a mi mirando al teclado de mi ordenador tengo una preciosa Catrina que me envió desde Puebla una amiga del alma mexicana.
Besos
Tus recorridos son preciosos, Erik, te leo y los vivo contigo.
EliminarLa Catrina, seguro lo es
Besos
Una muy bonita manera de encauzar tu participación.
ResponderEliminarLa visión de esa fusión es verdaderamente sanadora y alentadora. En verdad somos ambas cosas en esencia: piel y espíritu comulgando en un mismo espacio. Y tras la muerte de nuestros allegados, siempre queda esa parte etérea adherida a nosotros; en el recuerdo; en el corazón… en aquello que somos…
Un placer leerte, amiga.
Abrazo grande 💙
''Sanadora y alentadora'', comentario certero para definir en pocas palabras lo que es la tradición.
EliminarUn placer, amiga
Abrazo grande, te cuidas
Muy interesante todo lo que dices. Gusta leerse...
ResponderEliminarYo hubo un tiempo en el que pensaba que nuestra vida genera ecos que vagan eternamente por el universo en busca de quien los escuche. Como si fueran mensajeros de nuestra alma que se esparcen para alimentar la necesidad de ser, sentir y vivir de otro ser.
Pero supongo que son tonterías que mi mente fabrica porque necesita justificar su existencia...
Un enorme abrazo, querida amiga!!!
Yo antes pensaba que, la gente que moría permanecía aquí, sin darse cuenta del fallecimiento, como en un entorno cíclico, sin tiempo, cosas raras que se me ocurrían.
EliminarUn abrazo enorme, mi querido amigo
Muy bello texto con el que incluso se dibuja una sonrisa. Creo que no hay un pueblo que viva mejor la muerte que el tuyo. Y ahí queda el alma.
ResponderEliminarMil gracias por apoyar la convocatoria con tu texto y amenazarlo con la canción.
Un beso 😙
Gracias, Mag, es de las pocas tradiciones que son en todo o gran parte del territorio
EliminarUn placer amiga, beso
Recuerdo a mis muertos cada día, sin importar el calendario, pero respeto esto de celebrar un determinado día la memoria de quienes ya no están entre nosotros, es una forma de honrarlos en conjunto. Un abrazo
ResponderEliminarPor supuesto, Neo, siempre se les recuerda, ese día es para recibirlos, obviamente, no de forma literal y honrarlos
EliminarUn abrazo
La musa, es, y siendo la mejor de carne y hueso, no hay forma de elegirla. No puedes trabajar una relación para convertirla en musa. Es algo que se produce sin el control del poeta. Y no hay musos para las poetisas, porque los dioses no tienen sexo, somos nosotros quienes se lo agregamos para interpretar mejor.
ResponderEliminarSoltar y dejar ir, es necesario.
b7s
Colocaré un cartelito de, ''Se busca muso'', Rafa, masculino por selección.
EliminarYa lo has dicho, somos nosotros.
Aprender a hacerlo es una asignatura pendiente, Rafa y no soy muy buena en eso
Beso
Nadie que estuvo alguna vez conmigo me abandona.
ResponderEliminarUn abrazo
Ni a mí, ni yo a ellos.
EliminarPienso igual, Tot, Fackel
EliminarAbrazos
Son días tan folclóricos, qué en lo último que se piensa, es precisamente en los ausentes.
ResponderEliminarUn abrazo.
Los hay que así se conducen, Alfred
EliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarPersonalmente no espero nunca a ningún día señalado, y menos católico, para recordar, reconocer, homenajear y tener presentes a muchos que he conocido en mi vida y están muertos. No son los ritos y liturgias, donde, por cierto, de paso hacen pingües negocios marmolistas, floristerías, etc., los que marcan el significado para nosotros de quienes han existido. Además, incluso homenajeo a mi manera a muchos que jamás conocí y que la barbarie humana, la de otro tiempo y la del olvido y la marginación presentes, acabó con sus vidas. Por ejemplo, aquellos de quienes hablo en la entrada de mi blog del día 27.
ResponderEliminarCordialmente.
Te doy la razón, Fackel, hay una calle que, desde el 28 y hasta el 02 se transforma, hasta el nombra cambia, ''La calle de las flores'', impresionante el tapiz de ellas y un ejido también, que se dedica exclusivamente a plantar la semilla de dichas flores.
EliminarLeí tu publicación y la comenté en su momento, pero, como en otras ocasiones y en varios blogs, incluido el mío, mis comentarios se pierden, más, en las últimas fechas.
Un abrazo
Hasta alguien con tan pocas creencias como yo entiendo perfectamente lo que dices, la importancia de no olvidar, de dedicar, aunque sean unos pocos minutos al año, a todos los que ya no están y lo importantes que fueron en nuestras vidas...
ResponderEliminarEs la esencia, Beauséant, no hay más.
EliminarPor cierto, tampoco soy creyente
Abrazo
Me gusta lo que has escrito. Particularmente no hago caso a los días anuales en que se procura celebrar o dedicar a algo. Prefiero hacerlo a mi bola. Se que se hace por tradición o porque se lo inventan los comerciantes por marketing. En cualquier caso, adelante.
ResponderEliminarUn beso :))
Estas celebraciones vienen desde la época prehispánica, Gumer, se han mantenido. También como tú, no me gusta celebrar fechas, ni siquiera noche buena, lo hago en algunas porque tengo que hacerlo, mi familia lo desea y no me niego.
EliminarBeso
¡Hola, Mujer de Negro! En esta sociedad donde la muerte parece que es algo invisible, un tema tabú, donde los cementerios y tanatorios son lugares casi ocultos y hasta anacrónicos en una sociedad "tan super y feliz" como la nuestra es bueno recordar y asumir que tarde o temprano nos llegará. Dijo alguien que uno solo puede ser libre solo cuando asume con naturalidad que su tiempo es limitado y comprende el verdadero sentido de la muerte. Quizá, si todos lo comprendiéramos, nos dejaríamos de tantas tonterías y mezquindades. Excelente reflexión. Un abrazo!
ResponderEliminarOjalá y sucediera, David, pero nos gusta complicarnos
EliminarUn abrazo
Muy bonita reflexión, el último párrafo lo resume todo...
ResponderEliminarEl vídeo es precioso y la foto es magnífica.
Saludos
Gracias, Fernando
EliminarUn abrazo
El camino final que nos une a todos...
ResponderEliminarSaludos
Precioso comentario, Ángel
EliminarUn abrazo
Quien me recordara en un siglo????
ResponderEliminarMe asusta el solo pensarlo
Bueno, leyéndote y analizando, también a mí
EliminarUn abrazo
Me gusta tu forma de pensar estos temas...
ResponderEliminarAbrazo hasta vos.
Gracias, Carlos
EliminarAbrazos
Muy interesante lo que contaste, como lo explicaste.
ResponderEliminarBesos.
Gracias, Dem
EliminarBesos
Cuánto duran los muertos en las memorias... tres o cuatro generaciones con suerte.
ResponderEliminarEs lo que hay.
Besos.
Es posible, Toro
EliminarBesos
No me gustan esta fechas. Ayer asomé por el cementerio y vuelve la misma sensación de frialdad cuando veo a mis parientes en esas fotos de lápidas. De nunca me han gustado estas celebraciones
ResponderEliminarUn saludo
Te entiendo, Buscador, son momento dolorosos y fechas tristes
EliminarUn abrazo
La muerte es tan parte de la vida como todo lo demás, pero de alguna forma nos hemos dejado convencer de que lo ideal sería dejarla de lado, no pensar en ella, por eso continúa siendo tan brutal, inesperada y definitiva. Al menos en occidente.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Es lo único que tenemos seguro, José, se quiera o no aceptar
EliminarUn abrazo
Hola, MdN:
ResponderEliminarHay vidas que llevan la muerte prendida a sus rituales cotidianos, rituales que desprenden un desapego vital. Más que la ausencia de mis seres queridos, en estos días evoco a aquellos a los que el río de la vida se llevó como un torrente.
Un abrazo, MdN.
Es un día de evocación, Nino
EliminarUn abrazo