Si existiera un contrato en el que me asegurasen de que no volveré a ser un imán para los accidentes, sin leer la letra pequeña, con los ojos cerrados lo firmaría.
Estaba limpiando la cajuela del auto mientras mi cachorro correteaba a mi alrededor. Al día siguiente tocaba llevarlo a la agencia, a ese trámite que corresponde al cumplir seis meses o llegar a los 10,000 kilómetros.
Dejé la cruceta junto a la puerta cuando el pequeñajo llegó con su juguete favorito y me lo ofreció para que se lo lanzara.
Y claro... me olvidé de todo.
La cajuela.
La agencia.
La cruceta.
Todo dejó de existir durante unos minutos.
Solo existíamos él, su juguete y yo.
Hasta que mi pie fue a estrellarse contra la cruceta.
Maldije bajito mientras me retorcía de dolor, esperando que aquello fuera, como tantas otras veces, solo otro accidente absurdo que añadir a la colección.
No.
No fue simplemente un accidente, fue esa sensación de que el universo tiene una puntería especialmente afinada conmigo.
Fractura conminuta.
Joo.
Espero que te recuperes pronto.
ResponderEliminarSalu2.
Maximo ocho semana y estaré como nueva
EliminarGracias, Dyhego
Hola, Adel.
ResponderEliminarEl ser humano se mueve, vive, en dos campos. El humano y el espiritual.
En el primero, el más conocido, el que la persona cree que ella es "eso" y poco más, está sujeto a las leyes del mundo. Con sus risas y lágrimas. Sus limitaciones y sus aparentes logros.
En el segundo, su verdadera esencia, realidad, que generalmente no se percibe así. ¡Y menos se vive! También suceden cosas...
Que apenas se "perciben", no suelen creerse, y a menudo se rechazan.
Cuando en el andar evolutivo de la persona los sinsabores empiezan a resultar excesivamente molestos, y ésta empieza aplantearse que tal vez hay otras realidades distintas a las que creía... Empiezan a suceder "cosas".
Una de ellas, entre otras, es aquella que el Maestro enseñó hace más de dos mil años: ¡Pedid y se os dará!
Otra es: ¡Las cosas que yo hago vosotros podéis hacer, y mayores cosas aún!
Adel, ¿sueles pedir? ¿Crees en esto?
Si el ser humano "ignora" que hay una puerta a la que llamar, ¡cómo espera que se abra!
Abrazos, amiga.
PD: El tema espiritual aquí esbozado, nada tiene que ver con iglesias y religiones. ¡Está en ti siempre!
Si lo aceptas, funciona.
¿Creer? No lo sé. Dejé de creer hace tanto que parecen milenios.
EliminarY ahora no me queda mucho para empezar a hacerlo. He cambiado mucho. Soy más consciente del tiempo que me queda y, quizá por eso, también he aprendido a restarle importancia a lo que no la tiene.
Ya no quiero gastar tiempo en lo que no me importa, ni darle espacio a aquello que no lo merece.
Me centro en lo que de verdad importa para mí: las personas que amo, lo que todavía quiero vivir, lo que me hace bien y esos pequeños momentos que, al final, son los que terminan dando sentido a todo.
Quizá eso también sea una forma de creer. No sé.
Abrazo, amigo
Puxa , e como dói isso!
ResponderEliminarEspero que tenhas a paciência necessária pra te recuperar! TE CUIDA!
beijos, fica bem, chica
Qué manera tan tuya de narrar los accidentes, como si el universo tuviera una puntería especial. Empiezas con ese deseo de firmar un contrato “sin leer la letra pequeña” para dejar de ser imán de golpes, y en seguida aparece la escena: la cajuela, la cruceta, el cachorro ofreciéndote su juguete y tú olvidándolo todo porque solo existíais él, su juego y tú.
ResponderEliminarY entonces llega el momento inevitable: “mi pie fue a estrellarse contra la cruceta”, el dolor, el maldecir bajito, esperando que fuese otro accidente absurdo más… hasta que no lo fue.
Ese cierre —fractura conminuta— resume perfectamente tu sensación de que la vida, cuando apunta, no falla.
Deseos de pronta recuperación.
Un fuerte abrazo.
Vaya, parece que el destino estaba contra ti y ten´´ia preparado su propio mantra
ResponderEliminarLa cajuela. La agencia. La cruceta
La cajuela. La agencia. La cruceta
La cajuela. La agencia. La cruceta
Mucha suerte en la recuperación. Me ha gustado la crónica de un accidente anunciado.
Abrazos
Tal vez hayas firmado un contrato sin darte cuenta, sin leer la letra pequeña, para que te pasen estos incidentes.
ResponderEliminarYa es hora de que el universo se disculpe con vos, estimada amiga.
Besos.
Jo... las distracciones, los pensamientos, el cachorro, todo suma en algunos momentos para esos percances. A reposar y recuperarse bien. Apapachos.
ResponderEliminarBesos dulces MdN y buen fin de semana en lo posible.
Hay personas especializadas en golpear a otras y hacer que todo parezca un accidente, como mover una pesada silla con rodachines encima de un pie descalzo.
ResponderEliminartiene su gracia ademas.
eso si cierto, hay gente que atrae pequeños accidentes todo el dia.
"sorpresas que da la vida" canta rubén.blades. lo malo es que tales desagradables "sorpresas" son un tanto recurrentes en tu vida por lo que dices.
ResponderEliminarqueda solamente a esperar tu recuperación y que sea lo más rápida posible.
un abrazo. que tengas una feliz semana.
El universo te está diciendo algo... qué será?
ResponderEliminarQue te recuperes pronto..
¡Ay! Me duele hasta mi... ojalá se te cure pronto la patita. Animo
ResponderEliminarVotos de rápidas melhoras
ResponderEliminarA cuidarse y un buen reposo hará que estés nueva otra vez .
ResponderEliminarAbrazos!!
A veces los elementos se confabulan contra nosotros, ¡maldita cruceta!. Al menos, veo que respetó tus dedos del pie y la bonita laca rosa de tus uñas. Algo es algo... :) Ahora toca rehabilitación, espero que no sea larga.
ResponderEliminarUn abrazo, MdeN, y mucho ánimo! :)
Solo el chiquito que fue el que recibió el impacto. Es un rosa que se ve desde todas direcciones, si tienes una hija ya sabrás de dónde vienen esas "creaciones".
EliminarAbrazo, Diego
nunca sabemos de que mala suerte aún peor nos ha librado nuestra mala suerte, quizás esa lesión te impida ir a un lugar al que no deberías ir ;) En cualquier caso, mucho cuidado con firmar cosas sin mirar, que luego aparecen los abogados :)
ResponderEliminarEsta mañana hacia lo propio no Jagger el perro de mi hija que en cuanto me oye subir la escalera ya esta en la puerta esperándome con su juguete en la boca.
ResponderEliminarEs que es difícil decirles que no.
Que te mejores pronto.
Besos.