El primer viernes de cada mes, a las veintidós horas tocaba en mi puerta -siempre puntual-. Era mi amigo, el mejor que tenía, con él formábamos una dupla tan unida, que podíamos avanzar contra el mundo.
Llegaba nocturno y pasaba el fin de semana conmigo.
Él sabía que no me gustaban las despedidas, esperaba la madrugada del domingo -yo fingía dormir-.
Se levantaba, a oscuras se vestía y antes de partir, se acercaba, depositaba un beso en mi frente, desbloqueaba mi móvil y en la alarma programada me ponía la melodía que ese fin de semana escuchamos.
Nunca pensé en darle llave del departamento, pero se las ingenió para, -en ciertos momentos puntuales- sacarme la promesa de hacerlo -no me quedó mas remedio-, tiempo después lo disfruté; ya no tenía que correr y desgastarme para llegar a tiempo, -aunque siempre lo hice-, hasta el día de hoy no entiendo por qué.
Luego de un tiempo empezó a mirarme de forma diferente, más honda, como entrando a una parte de mí que no sabía que existiera; y casi sin darme cuenta, pasamos de uno a dos fines de semana por mes. Esto se transformó hasta abarcar cada viernes, cada día, cada tiempo.
Su mirada seguía extraña, como leyéndome dentro.
208 Palabras
Esta semana partimos con Mag, desde su blog, La Trastienda del Pecado, con el tema: Ausencia

¡Ay cono...!
ResponderEliminarñ
ResponderEliminarNo se vuelve necesidad, quizás amor de códigos crípticos. Un abrazo. Carlos
ResponderEliminarCostumbres que arraigan y se hacen imprescindibles.
ResponderEliminarUn abrazo.
O amor é lindo ... saber vivê-lo é sublime.
ResponderEliminarVideo encantador de ver e ouvir.
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Saudações poéticas.
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Pensamentos e Devaneios Poéticos
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Por las dudas deja abierta esa parte en vos... El amor en infinidad de maneras puede derivar.
ResponderEliminarAbrazo hasta vos, Mujer.
Una historia preciosa, MdN, complicidad, necesidad, detalles, compañía ... argumentos suficientes para llegar a un final hermoso, amor.
ResponderEliminarEsa canción es extraordinaria. No la había oído nunca.
Feliz jueves.
Lo poco se hace necesario, la costumbre se hace cotidiana, y o, vamos a por todas o se olvidan las llaves en la mesilla. Un abrazo grande
ResponderEliminarQué bonito, ese mirar profundo y sentir es más que amor, es una necesidad vital de esa persona. Romántico , me gusto mucho.
ResponderEliminarBesos.
Hay cosas que nunca cambian, o que no permitimos que cambien.
ResponderEliminarBesos dulces para ti.
mientras más se está a gusto con una persona el nivel de compromiso sube.
ResponderEliminarun beso.
En la profundidad de una mirada puede residir ese amor que ilumina ausencias.
ResponderEliminarMuy bello relato amiga, te mando un fuerte abrazo
Ay miradas que entran tan hondo que nos desbaratan.
ResponderEliminarMe ha gustado mucho tu texto.
Besos.
Una ausencia tremenda, y oscura.
ResponderEliminarBuen texto. Un abrazo
El recuerdo es lo único que al final queda. La última constatación de que algo ocurrió.
ResponderEliminarUna relación profunda y especial que parece haber terminado sin que alguno lo quisiera. Lo importante es que existió. Y dejo huella. Un abrazo
ResponderEliminar¡Qué recuerdo de una relación vivida con tanto cariño! Esa ausencia actual se vuelve presencia en el recuerdo. Besos.
ResponderEliminarExperiencias intensas, íntimas, que se fueron distanciando.
ResponderEliminarY la memoria que las evoca.
Muy bien registradas esas emociones.
Besos.
Solo la poesía puede dejar de concordar persona y número para engrandecer el idioma.
ResponderEliminarmil besos
El amor tiene muchos nombres. Quizá no ha cambiado el sentimiento sino el modo de verlo.
ResponderEliminarMuchas gracias, niña, por acompañarnos está semana también.
Besos 😘
Me pareció precioso lo del móvil. Aunque no sé expresa, parece que se acabó la intensidad. Aunque acabará, seria importanteconservar la amistad de el principio, sunque como esto va de ausencias...no sé.
ResponderEliminarBesoo, MdN
Me he puesto tremendamente triste al leerte, esa relación que has descrito con todo lujo de detalles hermosos, no debería haber tenido fin.
ResponderEliminarPero...¿Quién sabe?
la espera al encuentro se hace insoportable, falta el ser que hace ese milagro. Un abrazo
ResponderEliminarVuelve a la posición inicial, cambia la cerradura del departamento.
ResponderEliminarMe he quedado con ganas... com más relato de lo que ocurrirá después :)
ResponderEliminarMuy sugerente la historia, con su misterio
Bss
Todo termina complicándose, de una forma u otra.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Esa intensidad del principio es difícil de mantener con la cotidianidad, pero sí alguien sigue mirándote de una manera única, y descubriendo con la mirada lo más profundo de tu ser, hasta eso que ni tan siquiera tú sabías qué tuvieras, puede que mantenga el rescoldo siempre y la llama se avive a veces, ¿qué más se le puede pedir al amor?
ResponderEliminarUn relato precioso que cómo veo por los comentarios tiene varias lecturas.
Un abrazo,
¡Eres increíblemente romántica! O es quizá una fantasía...
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