La recuerdo balanceándose en su mecedora de madera color caoba, con su aguja de gancho y extendidos en sus piernas, sus hermosos tejidos. También la expresión que hacía cuando me acercaba para intentar aprender, jamás quiso enseñarme, era algo que no quería para sus hijas.
La recuerdo en uno de los negocios, ella era la encargada de la elaboración del pan dulce, sea que los hiciera o diera instrucciones para su elaboración.
Madre también confeccionaba prendas para sus hijas, tenía arraigada la manía de siempre querer verme portando faldas reducidas; yo era pequeña, pero nunca logró que me pusiera una.
Madre se perfeccionó y logró sacar el diplomado de alta costura, aún así, jamás quiso que aprendiera.
Pero creí ... Y aprendí.
Este relato participa en la dinámica: Un Jueves, Un Relato

Cuando lo que se hace, se lo asume con amor y dedicación, se transforma en arte. Y a veces esa labor llega a ser un divertimento, pese a la dedicación que merece. Gracias por sumarte, Mujer de Negro. Un abrazo
ResponderEliminarA mí me encanta, Neo, me gusta dedicar tiempo a lo que me apasiona.
EliminarUn abrazo
las madres siempre quieren lo mejor para sus hijos. ellas sienten que las actividades que realizan las hacen porque no les quedó más remedio que hacerlas ya que por más que hubiesen querido hacer otras cosas no tenían los medios para cumplir sus sueños.
ResponderEliminary claro, siempre hay quien le de a las cosas una vuelta de tuerca y les de unas insospechadas ventajas a cosas que prejuiciosamente no parezcan que las tuvieran y salgan adelante.
un beso.
Por supuesto, Pirata, has retratado a la perfección lo sucedido
EliminarBeso y dulces sueños
Lindo relato sea real o ficticio. Las madres siempre dan para cosas lindas. Saludos!
ResponderEliminarLo es, JLO
EliminarDe acuerdo contigo
Abrazo
Dedicar tiempo a lo que nos apasiona nos hace, simplemente, mas felices, que no es poco.
ResponderEliminarUn abrazo, amiga
Por supuesto, Ildefonso
EliminarUn abrazo
Qué bonito. Aunque no quiso enseñar, la hija tenía su capacidad y finalmente aprendió.
ResponderEliminarBesos.
Puso piedritas en el camino, Noelia, pero todo se dio
EliminarBesos
La rebeldía consigue a menudo grandes logros. Y Madre, seguramente, lo sabía.
ResponderEliminarBeso, Mujer de Negro.
Es posible, Diego, analizando un poco la situación, Madre hacía cosas totalmente distintas a lo que se esperaría de ella por ser mujer, quizás las manualidades eran su contrapunto y por lo mismo, no las aceptaba del todo.
EliminarBeso
He conocido a hombres que han hecho punto, (Mario Cabré, actor y torero) y punto de cruz, pocos eso si, pero descubren que relaja. Un historia bonita la que nos cuentas, si las hijas no aprenden las abuelas tienen que enseñar a las nietas. Abrazos
ResponderEliminarEs relajante, Ester, una buena terapia.
EliminarNo creo llegar a tener nietos, al menos eso me han dicho, a ver qué sucede con el tiempo
Abrazos
A veces hay que huir de los prejuicios según que tareas y géneros, porque al final muchas de esas actividades son verdadero arte en potencia. Y eso siempre produce mucha complacencia al verel resultado.
ResponderEliminarSalud
Coincido contigo, Erik, solo con ver lo que creas debería ser suficiente para alejar esas ideas
EliminarBesos
Puede que esté mal decirlo, pero a veces, y sabiendo más que nosotros, hay que desobedecer a los padres.
ResponderEliminarA veces, se hace necesario, Cabrónidas
EliminarExistem verdadeiros/as artistas "escondidos" atrás do seu querer.
ResponderEliminar.
Cumprimentos poéticos
.
Pensamentos e Devaneios Poéticos
.
Coincidimos, Ryk@rdo
EliminarSaludos
Un relato donde se ve el interés de la madre por sacar a su hijos hacia delante , sin embargo no entiendo por qué no enseñar su arte a sus hijas. Al final ella aprende y por su propios méritos. Un relato interesante de analizar. Besos.
ResponderEliminarSupongo que no quería verla en un futuro como solo una mujer de hogar, Campirela
EliminarBesos
Antaño las mujeres tenían ciertas tareas en casa que eran trabajo para ellas. Por suerte para las generaciones posteriores, muchas cosas son más fáciles y nos vienen dadas o hechas, y entonces podemos disfrutarlas como pasatiempos. La costura, las labores o incluso la cocina, en algunos casos. Curioso el relato porque es el retrato de una generación, seguro que esa actitud era más común de lo que crees. Erróneamente o no, quizá pensaban que si alejaban de sus hijas todas esas cosas se centrarían en los estudios y podrían prosperar y tener una vida mejor! Saludos!
ResponderEliminarEs posible, Marifelita
EliminarSaludos
Un relato precioso, describe magníficamente esa rebeldía de hacer o ser lo contrario de lo que piensan para ti tus padres, con el tiempo nos acercamos más y cuando faltan nos gustaría que vieran que pensamos y actuamos muy parecido...
ResponderEliminarSaludos
Todos tenemos que andar nuestros propios pasos, Fernando, agradeciendo el consejo y analizando lo mejor para nosotros
EliminarSaludos
Aquello que los padres no te enseñan o directamente te prohíben puede ser un incentivo para aprender. La mente humana funciona así.
ResponderEliminarUn abrazo.
Prohíbe para que más se interese ...
EliminarAbrazo, Antonio
Curioso relato en el que la madre parece hacer punto sin gustarle y por obligación y pretendiendo que su hija tampoco lo haga pensando en ella misma. Y al final se diplomó.
ResponderEliminarLa hija autodidacta, se supone que aprendió.
Muy buen microrrelato y muy bien hilado, nunca mejor dicho :) Felicidades.
Un beso :)
No quería estar encasillada en ''labores domésticas'' y no lo estuvo, pero no lo vio, ella se involucró en labores que en ese tiempo estaban destinadas a los hombre, si hubiese podido darse cuenta que ese era un extra, no sé
EliminarBeso:)
As mães e as avós tinham essas artes.
ResponderEliminarOutros tempos.
Bjs, bfds
Ya lo has dicho, ''otros tiempos''
EliminarBesos
Si los hijos y las hijas fuéramos lo que quieren nuestros padres y sólo eso, no avanzaríamos. Estamos diseñados precisamente para esas pequeñas rebeliones. Y luego para reconciliarnos. Casi siempre. Esta historia es tuya pero creo que nos abarca a casi todos.
ResponderEliminarSería una historia repetida, cíclica, totalmente, Sergio
EliminarEs lo que tiene ser familia, nos aceptan, así no seamos lo que hubiesen deseado
Un abrazo
Un buen relato y veraz. He conocido a mujeres de mi generación que querían que sus hijas no se identificaran con nada doméstico, o "propio de mujeres" como si eso fuera una liberación.
ResponderEliminarEn mi caso he sido una madre que he intentado que mis hijos se interesen por todo, desde saber coser y cocinar a cómo se construye un puente, el chico tenía más interés y aprendió antes a cocinar y hasta a coser, la chica ha ido aprendiendo cuando le ha apetecido...
De lo que más contenta estoy es de que les he hecho amar el Arte, en casa siempre había momentos para cantar, hacer teatro, jugar... leer, ver cine, y escuchar música. Y también tiempo para escucharles, creo que eso es lo más importante.
Un abrazo,
Es importante hacer que se interesen por todo, de ellos depende si continúan o no, al menos que lo sepan; y mucho más importante darse el tiempo para escucharlos, que de ahí se refuerzan los lazos.
EliminarBienvenida, Tesa, un abrazo
Ahora comprendo más a mis padres que cuando era joven...
ResponderEliminarPero ya no están.
No puedo decírselo.
Besos.
Me sucede igual, Toro
EliminarBesos
Uma história muito interessante, que é ao mesmo tempo uma homenagem a todas as mães.
ResponderEliminarGostei muito de ler
Votos de um excelente fim de semana!
Beijos e abraços.
Mário Margaride
http://poesiaaquiesta.blogspot.com
Uma história muito interessante, que é ao mesmo tempo uma homenagem a todas as mães.
ResponderEliminarGostei muito de ler
Votos de um excelente fim de semana!
Beijos e abraços.
Mário Margaride
http://poesiaaquiesta.blogspot.com
Gracias, Mario
EliminarQue tu fin de semana sea espléndido
Besos y abrazos
Querer es poder, sin duda alguna. A veces, ese poder es pura necesidad. Las castañas del fuego hay que sacárselas uno mismo. Pocas veces podemos esperar que lo hagan los demás.
ResponderEliminarUn beso :-9
Totalmente, amiga
EliminarBeso grande
Hola, Mujer de Negro! Es que no hay mayor regalo que aquel que ofrece no solo el objeto en sí, sino todo el tiempo que la otra persona ha empleado para ofrecértelo. Un abrazo!
ResponderEliminarComo el camino y la meta, David
EliminarUn abrazo
Creo entender que tu madre no quería que tú siguieras sus pasos para proporcionarte una vida màs relajada que la suya, pero tú lo has elegido como divertimento y ella siete puede ver se alegrará.
ResponderEliminarNo sé si erré en mi interpretación, pero conozco a muchos casos que ha sido así.
Beso grande.
No la erraste, Tracy
EliminarBeso grande
Te honra el recuerdo que conservas de tu madre.
ResponderEliminarUn abrazo
Gracias, Luis
EliminarUn abrazo
Parece mentira que no te hayas dado cuenta que Madre deseaba fervientemente ( esta palabra la escribo pocas veces, no sé si va con uve), que hija aprendiera y que si trataba de enseñarla, hija sr negaria, o al menos pondría excusas. Aqui el punto esta en saber si hija alcanzó por su cuenta, la maestria que tenia Madre, en cuyo caso, el plan de Madre se ñlevó a cabo con exito. Si no, no fue un triunfo completo.
ResponderEliminarY ¿ cuando slguien te dice " tienes que leer este libro" , y es una novela belica o de un genero que no te interesa?
Abrazo grande MdN
( Me siento como niña regañada ) =)
EliminarLa palabra está bien escrita, Gabiliante y no es problema si no lo estuviera.
Madre tenía una muy particular visión de la mujer como ama de casa, su pensamiento era ese, la mujer en casa y con las labores propias de su género, al mismo tiempo, rechazaba la idea.
Madre se propuso confeccionar el vestido de novia de mi hermana mayor, en algún momento los planes cambiaron, no sé qué sucedió, cuando mi hermano menor se casó, la misma situación, madre tenía en su área todo listo para elaborarlo, pero no lo hacía y pasaron los meses y cuando una semana antes ella seguía con las cosas intactas, en algún momento dijo que se sentía abrumada y que era la primera vez, no estaba segura mandé buscar a la novia y le pedí me trajera una blusa, como fuera, no importaba el diseño, solo que fuera una que le quedara y quería verla, la trajo esa tarde y la vi, ¿te queda, es tu medida?, le pregunté respondió que sí, le dije que se la llevara, solo quería verla y esa noche empecé el vestido, al día siguiente estaba listo, un vestido de novia tradicional, así lo quería y así se le hizo, con cada detalle que pidió, en lo personal me pareció más un vestido de quinceañera, pero fue su gusto, dejé para el final unos apliques que bajaban como lluvia hacia el faldón y le dije a Madre que los pusiera, el vestido le quedó al talle, mi diplomado fue ensayo y error.
Madre nunca supo que desde los nueve años yo confeccionaba mis prendas y que tenía una peculiar forma de hacerlo y es, solo ver una blusa unos momentos.
Por años confeccioné, por gusto, puñado de vestidos de noche, de quinceañeras etc., la alta costura se me dio bien e innovaba siempre, pero Madre no estaba de acuerdo y se aseguró de hacérmelo saber.
Ya para el final quiso enseñarme, pero ya no había tiempo.
Me desagradan los libros de autoayuda, los paso de largo, en una ocasión, mi hija me obsequió uno y me obligué a leerlo y ella para asegurarse dijo que al terminarlo, lo hablaríamos y así sucedió, lo desgrané sacando el ''entre líneas'' y bueno, aún lo conservo.
Abrazo grande, Gabiliante
P.D. Aunque no vuelvas a leer la respuesta, aquí la dejo
Vuelvo y con satisfaccion compruebo que hija supero a madre en intuicion destreza y en animosidad y decision.
EliminarIncluso diria que hacer un vestifo para slguien tan solo viendo otra prenda suya se acerca mas al arte que a la artesania, y por supuesto supera sl divertimento ( aunque el divertimento solo mida si te diviertes practicandolo)
Besosss MdN
Lo único que buscaba era no ocultarme para hacer las cosas y sucedió, luego de eso, empecé a disfrutarlo.
EliminarBesos, Gabiliante
No sé a qué se deberá pero he vivido, he observado también en muchas amigas, una relación, digamos, complicada con la madre. Quizás esas divergencias sean en parte necesarias para el proceso de individualización de cada una. Mientras que lo pienso a la mente me viene una amiga, catedrática de química, que me contaba horrorizada como su hija pequeña, todavía en la guardería, no quería nada más que vestirse de princesita y tenía deseos y gustos que para nada tenían que ver ni con ella ni con su educación. Cuanto más se oponía en los gustos de la hija más insistía la niña . Mi amiga se sentía bastante frustrada por el asunto. Yo misma he tenido que cumplir y vivir una crisis gorda a los cuarenta para entender a mi madre, lo curioso es que, en la medida que empezaba a entenderla a ella, al mismo tiempo comenzaba a entenderme mejor a mí misma, imagínate que para mí, no te exagero, fue como si volviera a nacer. Disculpa que me haya extendido tanto pero tu relato me ha removido como hija, como mujer.
ResponderEliminarUn abrazo grande.
Nada que disculpar, Esther al contrario, creo que no es un caso aislado lo de tu amiga, una conocida mía, también su hija se vestía de princesita, aquí siempre consideré que era en parte culpa de la madre, porque le idealizaba tanto los cuentos, las princesas y príncipes, que la niña fue creciendo en ese ambiente, de igual forma, cada tanto renovaba su guardarropa de princesas, la niña hablaba y se comportaba de forma melosa y así continuó, la madre igual, tendría unos quince años cuando unas prendas, shorts, blusitas, vestidos, acorde a su edad y comunes, un día que nos reunimos se visitó así para que la viera y no la reconocía, no sé si mi sorpresa fue tal, nunca volvió a usar vestidos de princesa.
EliminarSupongo que a veces nos parecemos tanto que se vuelve difícil la relación, el tiempo y que vamos madurando ayuda.
Abrazo grande, Esther
La imagen del punto me ha recordado la "habilidad" de mi madre haciendo jerseys... Habilidades que las mujeres de entonces poseían por méritos propios y necesidades del momento.
ResponderEliminarPunto, costura, cocina, etc.
¡Qué país, qué sociedad, hubiese florecido sin esta aportación de las madres/mujeres de aquellos tiempos!
Abrazos Adel.
Me agrada que lo hayas recordado, a veces me sucede y son imágenes preciosas.
EliminarMe gustan lo manual, lo artesano, Ernesto, disfruto de lo aprendido e intento nuevas cosas.
Un abrazo y maravilloso fin de semana
Don Juan no le enseño a Castaneda para que Castaneda aprendiera, porque Castaneda no aprendió. Don Juan le enseñó lo mejor que pudo para que Castaneda dejara el mensaje escrito desde donde se pudieran comenzar nuevos linajes.
ResponderEliminarDesde el amor, no querer que tu hagas lo que hago yo tiene múltiples lecturas.
Por supuesto, Rafa, como está
EliminarAbrazo
A aparente rebeldia da idade toma sempre as melhores Receitas para a Vida. A Mãe fez o seu papel de Mãe e tu, o que devias e fizeste.
ResponderEliminarHonras para todas as Mães que conhecem o seu Dever e o tentam aplicar.
O sucesso é para quem sabe aprender.
Amei!
Beijo
SOL da Esteva
La aparente rebeldía de la edad conduce siempre a las mejores Recetas para la Vida. La Madre hizo su papel de Madre y tú, lo que debías y lo hiciste.
Honores a todas las Madres que conocen su Deber y tratan de aplicarlo.
El éxito es para los que saben aprender.
¡Me gustó!
Beso
SOL da Esteva
Lo primero, agradecerte, SOL, por la traducción, me ha permitido responder desde el celular.
EliminarGracias, SOL, cierto que, dentro de la inmadurez no entendemos por qué se hacen las cosas, pero el esfuerzo y buscar dentro de nosotros la explicación lógica nos hace conscientes de los posibles motivos.
Beso
sembrar para tener una buena cosecha. Es con el ejemplo como mejor se aprende. Tuve profesores de pintura teóricos bla bla bla pero que jamás tomaron un pincel. Lo que entra por un oído puede salir ( o no ) por el otro Un abrazo
ResponderEliminarAhora que lo menciona, Rodolfo, me haces analizar lo que viene sucediendo con los años y se critica tanto, Los hijos lo llevan difícil porque intentamos que aprendan con lo que les decimos y no con nuestro ejemplo. ese error de mencionar también ''Yo lo hago porque soy tu padre, pero tú no lo hagas''
EliminarUn abrazo
Lo que se hereda no se hurta, dice la frase, y sucede muchas veces que aunque los padres o madres se oponen a que sus hijos sigan sus pasos, no logran apartarlos de lo que los apasiona.
ResponderEliminarBesos dulces y dulce fin de semana MdN.
Es lo que somos, Dulce y como mencionas, nos apasiona
EliminarBesos, Dulce, bello domingo
Mi madre cumple 80 años mañana. Por su enfermedad va desaprendiendo cosas como las facultades pero siempre puso voluntad en hacer las cosas bién.
ResponderEliminarUn saludo
Un abrazo inmenso para tu mamá por su cumpleaños y otro para ti
Eliminar
ResponderEliminarHermosa historia y muy cierta!
Solía ser así. Afortunadamente, todo cambió...
Leer tus textos es siempre una dulce fascinación...
Saludos y buen fin de semana!
Gracias, A.S.
EliminarUn abrazo y buen domingo
Hola Mujer de negro, lo que la pobre mujer no sabía es que el tiempo
ResponderEliminarY la tecnología nos traería unos video de YouTube en los que se enseña
Hacer crochet y tejer bufandas.
Yo cuando tenía 20 años aprendí a hacer calceta o tricotar.
7 meses hice mi primera manta de cama de matrimonio de varios colores de lana gorda con agujas y 4aoñs más tarde, hice otra de una cama de 90.
Y ahora que viene el frío estoy pensando en hacer me un poncho de lana o un gorro.
Una entrada muy dulce y cariñosa como tú.
Besos de flor. 💋🤗💐🌼
Sabes, Flor?, fui aprendiendo de poco, en la escuela, cuando se daba el receso, tenía una maestra que sacaba su tejido y yo me ponía cerca y la veía, ella lo hacía con doble aguja y yo primero aprendí las puntadas, luego de un tiempo el cómo montar los puntos y así, un trocito aquí y otro allá hasta saber cómo cerrarlo, luego ya solo fue como dije, ensayo y error, ese fue mi YouTube de aquellos años y así muchas cosas, entre ellas el deshilado y las figuras tan bonitas que vas formando.
EliminarSeria interesante aprender lo de las calcetas, nunca lo intenté y las mantas, una locura, terminas y la ves tan enorme que siempre me sorprendo.
Del poncho, igual y haces un tuto, seguro te lo agradecerán tus seguidores, incluida yo, hace años no hago uno.
Gracias, cielo, eres muy tierna
Besos
Suele pasar con algunas madres.
ResponderEliminarUn beso desde Plegarias en la Noche
Seguro que sí, Tiffany
EliminarUn beso
Algunas veces es necesario revelarse ante los mandatos familiares.
ResponderEliminarSaludos,
J.
Estoy contigo, José, algunas veces ...
EliminarUn abrazo